Punta Arenas en una novela de Julio Cortázar (1)
El escritor Julio Florencio Cortázar Descotte (hijo de padres argentinos) nació en Bruselas, Bélgica, en 1914, llegó a Buenos Aires en 1919 y en 1937 se tituló de profesor normalista. En 1951 se radicó en París, donde murió en 1984. Publicó cuento, novela, teatro, ensayo, diario, poesía y miscelánea. Según los entendidos, sus mayores fortalezas están en el cuento; no obstante, estimamos que su obra cumbre es “Rayuela” (1963), novela que revolucionó la estructura de este género. En 1963 Cortázar ya era un reconocido cuentista; tenía en su haber los volúmenes “Bestiario” (1951), “Final del juego” (1956), “Las armas secretas” (1959) e “Historias de cronopios y de famas” (1962). Antes de “Rayuela” había escrito las novelas “Divertimento” (1949), “El examen” (1950) y “Diario de Andrés Fava” (1950). Todas fueron editadas en forma póstuma: las dos primeras en 1986 y la tercera en 1995.
Pero también había publicado en 1960 “Los Premios” (escrita entre 1957 y 1958), considerada como un ensayo o entrenamiento de “Rayuela”. Trata de un grupo de personas que gana un viaje en barco sin destino cierto, antes y durante la travesía. Excepto menciones puntuales a Tokio, Quilmes y Montevideo, el único destino probable es Punta Arenas, ciudad a la que los personajes aluden en cinco oportunidades a lo largo del texto.
Hace tiempo nos rondaba la idea de que en “Los Premios” había algo de esa travesía marítima que hizo Cortázar como parte de su primera visita a Chile. Según diversas fuentes de las cuales disponíamos y que citaremos en la bibliografía, sabíamos que Cortázar salió de Valparaíso en el vapor “Arica” el 27 de enero de 1943, atravesó el estrecho de Magallanes y llegó a Buenos Aires 22 días después (el paso por el estrecho incluía la recalada en Punta Arenas, según los itinerarios de las navieras de la época).
En cuanto a su escritura de no ficción, hasta el momento hemos pesquisado una sola referencia a Punta Arenas: “Anduve solo por el sur, viendo Osorno y Valdivia, encontrando misteriosamente un alfil de ajedrez sobre mi cuaderno; al volver a la habitación del hotelito de Péulla, vi cambiar el color del agua entre el Todos los Santos y el Esmeralda, conocí a una acróbata quemada por la luna en Punta Arenas, y cuando no pude más me vine en el Arica desde Valparaíso…” (“Imagen de John Keats”, texto con componentes autobiográficos escrito entre 1951 y 1952 y publicado en 1996).
En estos días obtuvimos de la base de datos de CEMLA Argentina (Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos) el “Certificado de arribo a América”, que indica que Julio Florencio Cortázar, de nacionalidad argentina, procedente de Valparaíso, llegó a Buenos Aires el 20 de febrero de 1943 en el buque Arica. Esta información no coincide exactamente, en términos de la duración del viaje, con los datos señalados precedentemente, pero es la información oficial y confirma la navegación en el vapor “Arica” en el tramo Valparaíso–Buenos Aires.
Paralelamente, dimos con la edición del 7 de noviembre de 1970 del diario chileno La Nación, en la cual se cubre una de las actividades de Cortázar en su tercera visita a Chile (había venido también en 1946). Se trató de una reunión con escritores y artistas en la sede de la Sociedad de Escritores de Chile. La nota, en lo que nos interesa en particular, señala: “Julio Cortázar, que reside en Francia desde hace más de 15 años, ha retratado en sus obras la vida y personalidad de los argentinos, no olvidando jamás la verdadera idiosincrasia del hombre latinoamericano. Viajero desde sus años mozos, estuvo en Chile hace más de 22 años, recorriendo en barco desde Punta Arenas a Buenos Aires”. Nuevamente nos encontramos con algunas inconsistencias: se señala que Cortázar había viajado hacía más de 22 años desde Punta Arenas a Buenos Aires; si contamos desde 1970 nos remontamos a 1948. Debemos recalcar que esto es lo que indica el diario; no es algo que haya dicho el escritor argentino, cuya intervención se reproduce en la misma nota y arroja información valiosísima respecto del viaje de 1943, confirmando su relación con la novela “Los Premios”.
Continuará…




