Anécdotas del chapuzón más austral
El chapuzón que nació en Punta Arenas ya se extendió, y capta cada vez más adeptos en otras localidades de la región, como en Puerto Williams, donde el domingo pasado más de 450 valientes se lanzaron a las “re que te contra frías” aguas del canal Beagle.
Niños, hombres y mujeres bañistas desafiaron las temperaturas bajo cero.
Un asistente al evento nos envío una foto sobre el hallazgo de un sostén colgado en la rama de un árbol, que alguna fémina dejó antes de entrar al agua, seguramente porque pretendía sentir el golpe de frío directamente en su cuerpo. Claro que, al parecer, la propietaria de la prenda íntima después de la odisea olvidó retirarla y la dejó como un trofeo.
Y otra de las anécdotas que dejó esta novena versión del chapuzón fue la aparición de una supuesta “sirenita”, como la vieron muchos, que se lanzó completamente desnuda. Por supuesto que los galanes sobraban en ese momento, hasta que salió del agua y quedó al descubierto que no lucía como una “sirenita”.




