Cámara de la Construcción advierte que clima obliga a reparar pista del aeródromo entre enero y marzo
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El gremio constructor sostiene que las exigencias para la aplicación de asfalto hacen inviable mantener la misma intensidad de trabajo durante otros períodos del año y ofrece apoyo técnico para la toma de decisiones.
El Natalino accedió a una minuta enviada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Magallanes al Gobierno Regional, en la que advierte que las obras de conservación mayor de la pista del aeródromo Teniente Julio Gallardo de Natales están sujetas a un conjunto de exigencias meteorológicas y térmicas que reducen drásticamente la ventana de tiempo disponible para ejecutarlas, concentrándola en el período estival, entre enero y marzo.
Sin embargo, según el documento gremial, las condiciones técnicas exigidas para el riego de liga —una delgada capa de material asfáltico que permite adherir una nueva carpeta de pavimento a la superficie existente— y la colocación de mezcla asfáltica en caliente hacen inviable trabajar con la misma intensidad durante todo ese lapso, particularmente en los meses más fríos.
El riego de liga exige que la superficie esté seca y libre de polvo, que el viento permita una aplicación uniforme, que no exista neblina ni riesgo de lluvia y que la temperatura ambiente supere los 15 °C. Este último parámetro, según la Cámara, es el que determina toda la ventana de ejecución del sistema.
En el caso de la mezcla asfáltica, la Especificación Técnica General del Ministerio de Obras Públicas prohíbe su colocación si existen aposamientos de agua o si la temperatura superficial de la capa subyacente está por debajo del mínimo fijado: 4 °C para capas de 7,5 centímetros o más de espesor —como los 10 centímetros que normalmente se especifican para este tipo de conservaciones— y 7 °C para capas de menor espesor.
Condiciones meteorológicas muy exigentes
La entidad gremial reconoce que, incluso durante el verano, Puerto Natales presenta condiciones meteorológicas particularmente exigentes para la construcción de pavimentos aeroportuarios, pero considera razonable privilegiar el período comprendido entre enero y marzo como la única ventana que permite cumplir simultáneamente con las exigencias técnicas y minimizar el impacto sobre la conectividad aérea y la actividad económica de la provincia.
La Cámara Chilena de la Construcción de Magallanes plantea que la conservación mayor de la pista es una intervención necesaria que no debe postergarse, dado el deterioro progresivo del pavimento, reflejado en fatiga estructural, fisuras, desprendimientos y pérdida de capacidad funcional. El gremio sostiene que cualquier modificación a la programación presentada por Obras Públicas debe sustentarse en evidencia técnica verificable y criterios objetivos de ingeniería, y no en consideraciones ajenas a la técnica.
Colaboración técnica
Para reforzar el respaldo técnico de las decisiones que se adopten, la CChC ofreció gestionar la colaboración de David Guzmán, ingeniero civil y exdirector nacional de Aeropuertos, además de solicitar el apoyo del Departamento de Ingeniería y Gestión de la Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Chile, especialmente en materias de tecnología del asfalto y diseño de pavimentos bajo condiciones climáticas exigentes. Esta colaboración, precisa el gremio, tendría un carácter estrictamente técnico y consultivo, sin sustituir las atribuciones de la Dirección de Aeropuertos, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), la Inspección Fiscal ni del contratista a cargo de la obra.
Este escenario se da en medio de la tensión entre el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y el Bloque Productivo de Ultima Esperanza, cuyos integrantes exigen un cambio en la programación de las obras de conservación del aeródromo, al advertir que el calendario actual podría afectar a más de 40 mil turistas y provocar un desmedro en los ingresos económicos de la provincia durante la temporada alta.
Sigue firme en su postura
Las reiteradas críticas formuladas por el bloque productivo aún no han logrado provocar un cambio en la postura del gobierno respecto de las fechas en que se realizarán estos trabajos. El seremi de Obras Públicas, Alejandro Marusic, señaló que se han realizado todos los esfuerzos para que las obras impacten lo menos posible en la temporada alta. Por ello, el cronograma fue adaptado para que durante enero y la primera quincena de febrero el aeródromo permanezca cuatro días cerrado y tres abierto.
La autoridad destacó que durante los días de operación el aeródromo funcionará las 24 horas y que habrá 1.200 metros de pista disponibles para la realización de aeroevacuaciones y la operación de aeronaves de Aerovías DAP.
Marusic indicó que se han realizado más de 25 reuniones, tanto en Natales como en Santiago. La última se desarrolló de forma telemática el viernes pasado, con la participación de diputados, senadores, funcionarios del Ministerio de Obras Públicas y la delegada presidencial Ericka Farías.
“Seguramente lo van a hacer en los aeródromos cercanos, como el Presidente Carlos Ibáñez de Punta Arenas, y tendrán que trasladarse, como se hizo históricamente”, señaló Marusic al ser consultado sobre cómo se pretende reducir la cantidad de turistas afectados por el calendario de obras planificado.
“Estamos hablando de una megaobra para Puerto Natales y, por eso, muchas veces uno no entiende la oposición de los gremios de actividades productivas. Lo que se está buscando son soluciones permanentes”, expresó Marusic.
Garantizar la seguridad
Marusic volvió a reiterar que la prioridad principal es garantizar la seguridad en las operaciones de aterrizaje en Natales y que la programación presentada es la definitiva. También abordó las críticas formuladas por sectores productivos de Natales, que sostienen que estos trabajos tendrían como objetivo desviar la demanda aérea hacia Punta Arenas para que ese terminal alcance el umbral de 600 mil pasajeros que permitiría concretar su ampliación.
Marusic descartó ese rumor y señaló que “estamos hablando de la región de Magallanes y de la Antártica Chilena, y el carro es ese: la región, no son lugares específicos dentro de nuestra región”.
Con un presupuesto estimado en unos 7 mil millones de pesos, la intervención pondrá fin a las mantenciones de emergencia o provisionales en la pista, trabajos que hoy realizan los equipos de la Dirección Regional de Aeropuertos (DAP) de Magallanes. Esta renovación del pavimento más afectado asegurará la continuidad operacional y extenderá la vida útil de la pista por los próximos 10 años.




