Municipio vuelve a licitar operación del vertedero de Leñadura tras proceso declarado inadmisible
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El nuevo concurso mantiene un presupuesto de $7.350 millones por 30 meses. En el proceso anterior, una oferta fue considerada temeraria y la otra superó en 69,78% los recursos disponibles.
La licitación para concesionar la administración y operación del vertedero municipal de Leñadura fue declarada inadmisible por la Municipalidad de Punta Arenas, obligando a levantar un nuevo concurso público el pasado 5 de agosto.
La licitación declarada inadmisible consideraba una vigencia de 30 meses, desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 31 de marzo de 2029, y un presupuesto referencial de $7.350 millones, monto con que el adjudicatario debía cubrir todos los gastos, directos e indirectos, que demande la ejecución del contrato. Asimismo, el valor del servicio se reajustaría anualmente de acuerdo con la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
En el fracasado proceso se presentaron dos oferentes: Alex Díaz Sanhueza, quien al mes cobraría $176 millones por operar el recinto, y Consorcio de Ingeniería Hollemberg SpA, actual operador, quien pidió al mes $349 millones. La propuesta de Díaz Sanhueza fue declarada inadmisible por ser calificada como una oferta riesgosa o temeraria. En tanto, la realizada por el Consorcio de Ingeniería Hollemberg fue rechazada porque su valor excedía en un 69,78% el presupuesto disponible por la Municipalidad de Punta Arenas, la cual carecía del financiamiento suficiente para poder costearla.
Nueva licitación
Por la misma cantidad de dinero, el pasado 5 de agosto la municipalidad llamó a licitación para el contrato de operación y administración. Este concurso cierra el próximo 8 de septiembre.
Entre las principales obligaciones del concesionario se encuentra el control de acceso y pesaje de los camiones que ingresen al recinto. El contrato también establece que los residuos deberán contar con una cobertura diaria de al menos 15 centímetros de material árido inerte, con el objetivo de controlar olores, vectores, material particulado y la dispersión de basura.
Para cumplir con estas labores, el operador deberá disponer de una flota mínima que incluye dos bulldozer D6, un cargador frontal, un camión tolva, un rodillo compactador, una motoniveladora, una excavadora, un vehículo para traslado de personal y una camioneta de apoyo. Las bases establecen una dotación mínima de 26 trabajadores.
A ello se suma el monitoreo trimestral de gases y la obligación de mantener cuatro cámaras de vigilancia funcionando y grabando las 24 horas, con respaldo de las imágenes.
El contrato considera además un plan de reacondicionamiento operacional destinado a extender la vida útil del vertedero. Según los antecedentes técnicos, sin estas intervenciones el recinto tendría una capacidad estimada para aproximadamente 16 meses, mientras que mediante la apertura de nuevos caminos internos, optimización de taludes y celdas e incorporación de maquinaria se busca alcanzar los 30 meses de operación.




