Extrabajadores de planta de revisión técnica fueron formalizados por certificados “truchos”
En otra arista del llamado “caso coimas” de la planta de revisión técnica Servidem, de calle Condell, este lunes fueron formalizadas otras 14 personas por el delito reiterado de certificar falsamente las revisiones técnicas, previsto en el artículo 192 de la Ley del Tránsito.
La fiscal jefe de Punta Arenas, Johanna Irribarra Alarcón, formalizó personalmente a los imputados, salvo tres que comparecieron “online”, autorizados por el juez Ignacio Low.
Entregó antecedentes de las maniobras realizadas con estos fines.
En uno de los casos mencionó al propietario de una empresa de importaciones, que en la planta de calle Condell 01186 consiguió 668 certificados de revisión técnica falsificados para igual número de vehículos, pagando para ello 20 mil pesos a uno de los mecánicos respecto de cada vehículo, quien “procedía a alterar los resultados de las estaciones por donde pasaban los vehículos. En algunas oportunidades alteraba la medición de gases, la inspección mecánica o bien la revisión física, modificando con ello el resultado de la inspección realizada lo que permitía otorgar el visto bueno para la emisión del certificado de revisión técnica, siendo que los vehículos no se encontraban mecánicamente aptos para ello”, dio cuenta la fiscal.
El dinero lo recibían al realizar la inspección mecánica y técnica del vehículo, o en otras oportunidades era transferido electrónicamente. Estos certificados eran utilizados posteriormente por el imputado para obtener documentación del vehículo y posteriormente enajenarlo.
Otro de los formalizados, en representación de una empresa cuyo propietario es el padre del imputado y que se dedica a la venta por menor de vehiculos, obtuvo “certificados truchos” para un aproximado de 36 vehículos, pagando a otro de los llamados “mecánicos” de la misma planta 20 mil pesos por cada vehículo.
El método era el mismo. Procedía a alterar los resultados de las estaciones por donde pasaban los vehículos, como la medición de gases, la inspección mecánica o bien la revisión física, modificando el resultado de la inspección permitiendo con esto otorgar el visto bueno y obtener el certificado de revisión técnica, “siendo que los vehículos no se encontraban mecánicamente aptos para ello”, según se señaló.
Una mujer obtuvo 8 certificados falsos para una empresa de alimentos de propiedad del marido, y quien se dedica al transporte de pasajeros. Le imputaron conseguir revisiones técnicas falsas para vehículos particulares y furgones de transporte de pasajeros, incluso escolares, pagando la misma cifra de dinero por cada uno.
Fiscal
Al terminar la audiencia la fiscal informó que ofreció una suspensión condicional para casi todos los imputados, consistente en el pago de 300 mil pesos cada uno a la Fundación Emilia. En este caso a los que tenían la menor cantidad de certificados falsos otorgados. Pero en el caso de los comerciantes, y que tenían mayor cantidad de vehículos, el pago es de un millón de pesos.
Algunos quedaron pendientes, fijándose una audiencia para el próximo mes.
“Esta es una arista de la causa de revisiones técnicas, donde hemos logrado acreditar hasta ahora que efectivamente existían pagos para los mecánicos, a efectos de vulnerar el sistema y entregar revisiones falsas”.




