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Pronunciamiento del Consejo de Monumentos Nacionales

Por La Prensa Austral Viernes 14 de Agosto del 2026

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La reciente decisión del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) de no otorgar su conformidad al proyecto de amoníaco verde HNH Energy pone de relieve una de las tensiones más complejas del Chile actual, cual es la colisión entre la urgencia de la transición energética y la preservación del patrimonio histórico.

El rechazo al Permiso Ambiental Sectorial (PAS) 133 no es un mero trámite administrativo, sino una señal de alerta sobre el impacto que una inversión de 11 mil millones de dólares puede tener sobre la integridad de la Estancia San Gregorio.

Desde una perspectiva técnica y patrimonial, la postura del CMN es coherente con su mandato de protección. El organismo argumenta que la ampliación de la ruta internacional -eje articulador del conjunto- para el paso de carga sobredimensionada no es una intervención menor, sino que altera los valores urbanísticos, paisajísticos y morfológicos de la zona típica.

Para el Consejo, el impacto es “significativo” porque afecta al monumento en su integridad y no solo a los inmuebles aislados. Esta visión es respaldada por el propietario mayoritario de la estancia, quien ha manifestado formalmente su disconformidad con las intervenciones proyectadas.

Por otro lado, el proyecto HNH Energy representa un pilar estratégico para el desarrollo económico y la sostenibilidad climática, con un horizonte de operación de cincuenta años. En este contexto, la frustración expresada por algunos consejeros ante lo que consideran un marco jurídico “frustrante” revela una debilidad institucional, ya que –como advirtieron- existe el riesgo de que el pronunciamiento del CMN sea solo “testimonial” frente a la decisión final del Servicio de Evaluación Ambiental (Sea).

La reducción del ancho de la vía de 22 a 19 metros parece una concesión menor frente a la magnitud de una obra que durará cinco años en su fase de construcción.

El desafío para el Estado no es elegir entre progreso y pasado, sino exigir un equilibrio real. Si el proyecto avanza, las medidas de compensación deben ser, como sugirieron algunos consejeros, proporcionales a la escala de la inversión.

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