Comisión de Seguridad del Senado pide un diagnóstico del control fronterizo en Magallanes
La Comisión de Seguridad Pública del Senado acordó por unanimidad solicitar, mediante oficio, un diagnóstico completo de las capacidades de control fronterizo en la Región de Magallanes, con el propósito de fundamentar la asignación de recursos en la próxima Ley de Presupuestos. La decisión se adoptó al término del debate sobre crimen organizado de la segunda jornada de la comisión, que sesionó de forma descentralizada en Punta Arenas.
El acuerdo instruye oficiar al Ministerio de Defensa, a la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar), al Servicio Nacional de Aduanas y al Servicio Agrícola y Ganadero (Sag), entre otros organismos, para que informen sobre las debilidades actuales de control: dotación de personal, disponibilidad de tecnología, escáneres, y funcionamiento de los pasos habilitados y no habilitados. La comisión adoptó, además, un segundo acuerdo para oficiar al Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones respecto de la conectividad en la ruta que une Punta Arenas con Puerto Natales, un déficit que afecta tanto la seguridad vial como las diligencias de investigación que requieren señal telefónica.
El presidente de la comisión, senador Karim Bianchi, fundamentó la necesidad del diagnóstico en la conveniencia de evitar una respuesta improvisada. Advirtió sobre el riesgo de caer en el “populismo” en materia de seguridad y de legislar medidas de las que luego haya que arrepentirse. En esa línea, planteó que Chile debe buscar un modelo propio de combate al crimen organizado, distinto tanto del esquema piramidal italiano como del modelo aplicado en El Salvador. Sostuvo que fortalecer el control únicamente en el norte del país desplaza la amenaza hacia el sur, por lo que el abordaje debe ser integral.
El senador Juan Luis Castro puso el acento en el tráfico de armas de origen argentino que ingresa por la extensa frontera regional y en la necesidad de atender los “síntomas” tempranos, como el contrabando de cigarrillos, que suelen anticipar la presencia de estructuras criminales mayores.
En tanto, el senador Andrés Longton, solicitó un informe sobre el nivel de control en puertos y pasos -personal, escáneres, turnos y trabajo de inteligencia- y recordó que en San Antonio se incautaron días antes más de 300 kilos de cocaína con destino a Oceanía, como muestra del desplazamiento de las rutas hacia zonas de menor control. Advirtió que la región no dispondría de tecnología para vigilar los pasos no habilitados.
La autoridad marítima, en representación de la Directemar, aportó una lectura que matiza la dimensión del riesgo en el estrecho: de una flota mercante mundial cercana a los 116 mil buques operativos, unos 2.400 a 2.500 cruzan anualmente el estrecho de Magallanes, equivalentes al 2,1% del total, y apenas tres al año realizan travesías de océano a océano con destino a Australia, generalmente buques tanqueros de transporte de petróleo. La institución señaló que mantiene proyectos de mejoramiento tecnológico de vigilancia elevados al Ministerio de Defensa.




