Sindicato de Enap Magallanes cifra en 24 los despidos en la región y apunta a áreas críticas en una operación “altamente accidentada”
El Sindicato de Trabajadores de Enap Magallanes precisó que las desvinculaciones en la filial regional de la estatal alcanzaron a 24 personas, de las cuales 21 pertenecían a la organización, y advirtió que los despidos afectaron áreas sensibles para la operación, entre ellas seguridad y salud ocupacional, en un contexto que la propia dirigencia calificó como de alta accidentabilidad. Las declaraciones se entregaron en un punto de prensa, un día después de que la Empresa Nacional del Petróleo confirmara que lleva adelante ajustes en su estructura organizacional.
La presidenta del sindicato, Graciela Vásquez, señaló que las desvinculaciones se aplicaron bajo la causal “necesidades de la empresa” y que la organización fue notificada casi en paralelo al momento en que se comunicaba la salida a los trabajadores. “Detrás de estas decisiones que toma la empresa hay personas, hay familias, hay toda una trayectoria de conocimientos que también son parte del patrimonio de la empresa”, planteó, y sostuvo que la dimensión humana del proceso “no puede quedar escondida detrás de palabras corporativas”.
La dirigenta detalló que existe “una clara tendencia” en las áreas afectadas por los despidos. Mencionó que estos alcanzaron a las áreas de seguridad y salud ocupacional, medio ambiente y al servicio de armada y transporte, además de personas vinculadas directamente a los métodos de explotación en las faenas en terreno. Advirtió que ello preocupa especialmente por sus posibles efectos en la seguridad y la continuidad operacional, “sobre todo esta última, que ha sido bastante accidentada en el último tiempo”, en alusión a los accidentes registrados en las operaciones de la empresa en Magallanes.
Desvinculaciones
y externalización
Vásquez reiteró que el sindicato no se opone a que la estatal revise sus estructuras o busque eficiencia, pero cuestionó que ello derive automáticamente en la reducción de personas sin aclarar antes qué funciones desaparecen. “No puedes despedir hoy a una persona y que mañana esas funciones sigan ejerciéndose; es decir, el problema no eran las funciones”, planteó. En esa línea, anunció que la organización hará seguimiento de qué ocurre con las tareas que realizaban los trabajadores desvinculados, para determinar si se eliminó efectivamente una necesidad de la empresa o si se sustituyó empleo propio por trabajo externalizado.
La representante sindical fue enfática respecto de ese punto: “Vamos a estar muy atentos frente a cualquier intento de sustituir empleo propio por empleo tercerizado bajo el nombre de reestructuración, eficiencia o reconversión”, afirmó. Añadió que existe preocupación por si las desvinculaciones son un hecho puntual o “el inicio de un proceso mayor” de externalización de funciones, en un escenario político en el que –dijo- son conocidas las visiones de ciertos sectores sobre el rol y el tamaño de las empresas del Estado.
Presión sindical
Uno de los aspectos más delicados que planteó la dirigenta fue la existencia de expresiones que, a su juicio, buscarían inhibir la actividad sindical. Vásquez sostuvo que, en semanas anteriores, personas responsables de los procesos de relaciones laborales de la empresa habrían utilizado frases como que “las acciones traen consecuencias”. “Para nosotros eso es bastante grave; somos un sindicato serio y, cuando levantamos o solicitamos información, lo hacemos de manera seria y no puede ser visto todo el tiempo como una amenaza por parte de la empresa”, afirmó, y planteó que las relaciones laborales al interior de la compañía deben ser “sólidas, maduras y sanas”.
El sindicato también emplazó al Gobierno y a las autoridades a pronunciarse, al tratarse de una empresa estratégica del Estado. Vásquez pidió conocer si existe “una política de reducción estructural de empleo propio” y qué lugar ocupa la tercerización en las futuras estructuras de Enap. “No puede existir un discurso sobre fortalecer las empresas del Estado y al mismo tiempo permanecer indiferente frente a decisiones que pueden significar el debilitamiento de sus capacidades internas”, sostuvo.
Consultada sobre si el proceso se decidió a nivel local o central, la dirigenta indicó que se trató de una decisión adoptada a nivel corporativo, bajada luego a las gerencias y jefaturas locales. Agregó que existen algunos procesos de selección y reclutamiento en curso en otras áreas operativas, que a juicio del sindicato no responden oportunamente a las necesidades actuales de las operaciones.




