Hondo pesar en el mundo educacional por fallecimiento a los 63 años del querido profesor y exdirigente gremial Carlos Curill
Hay personas cuya historia parece estar repartida en distintos rincones de una ciudad. Unos las recuerdan en una sala de clases, otros en los años de colegio o en los Centros de Vacaciones (Cevas), algunos en una actividad compartida y otros simplemente porque, en algún momento de la vida, sus caminos volvieron a encontrarse. Así comenzó a aflorar el recuerdo hacia el docente Carlos Patricio Curill Flores, cuya muerte -por razones de salud- generó muestras de profundo pesar entre distintas comunidades educativas de Punta Arenas.
Para quienes fueron parte de la comunidad del Liceo Contardi, Curill no fue solamente un docente. “Hoy despedimos con mucha tristeza a un gran profesor, colega y ser humano”, señalaron desde Convivencia Contardiana, a través de sus redes sociales, donde también destacaron la huella que dejó durante sus años vinculados a la comunidad educativa.
En medio del profundo pesar que generó este jueves su partida, como señal de duelo se suspendieron las clases en enseñanza básica en el Liceo Contardi.
Ese recuerdo se construyó, precisamente, a partir de las pequeñas historias que quedan después de compartir tantos años. Clases, conversaciones, compañeros de trabajo y momentos que con el paso del tiempo terminan formando parte de la memoria de una comunidad. Por eso, desde el espacio contardiano señalaron que Carlos dejó “una huella imborrable en nuestra comunidad” y que su recuerdo y cariño permanecerán entre quienes lo conocieron.
Pero la historia de Carlos también estaba guardada mucho más atrás, en los años de juventud. Antiguos compañeros del Liceo Comercial recordaron que compartieron con él. La amistad siguió apareciendo en distintos momentos y los llevó incluso a participar juntos en actividades teatrales y a coincidir años más tarde como apoderados del desaparecido jardín Gabriela Mistral.
Son esos encuentros los que hicieron que su partida tuviera un significado especial para quienes crecieron junto a él. “Los magallánicos nos cruzamos a lo largo de la vida, formamos una comunidad que se conoce y crece”, recordaron sus antiguos compañeros, quienes también volvieron sobre las aventuras y travesuras compartidas antes de despedirlo y abrazar, a la distancia, a su familia.
Liceo Barrera
En las comunidades educativas donde trabajó, el recuerdo tomó otra forma, pero con el mismo afecto. En el Liceo Bicentenario Luis Alberto Barrera recordaron su paso por la institución durante las décadas de 1990 y 2000 y destacaron la vocación con la que ejerció su labor docente. Desde el establecimiento expresaron sus condolencias a su familia, colegas y seres queridos. También tuvo un paso por el Colegio Punta Arenas.
Igualmente sus colegas del Colegio de Profesores Comunal Punta Arenas recibieron con pesar la noticia de su fallecimiento. La organización lo recordó como colega y ex presidente comunal en el año 2010 y extendió sus condolencias a su familia, amigos, seres queridos y a la comunidad educativa del Liceo Juan Bautista Contardi.
Así, mientras la noticia de su muerte recorría distintos espacios, fueron apareciendo también las distintas versiones de Curill que cada comunidad guardaba: el profesor, el colega, el compañero de colegio, el amigo y el antiguo compañero de tantas historias. Una misma persona recordada desde lugares diferentes, pero unida por una vida que dejó huellas en quienes compartieron con él.
Carlos Patricio Curill había nacido en Punta Arenas el 17 de junio de 1963, hijo de José Raúl Curill Mansilla e Irma Flores Oyarzún. Era casado con la también docente del Liceo María Auxiliadora, Patricia Poggi, y padre de tres hijos.
Sus restos están siendo velados en la Parroquia San Miguel, por calle Boliviana 259. Sus funerales se realizarán este viernes, a las 15 horas, y después de un responso en la misma iglesia, el cortejo se dirigirá hacia el Cementerio Parque Punta Arenas, sector Leñadura.




