Más de 12 mil estudiantes presentan ausentismo crónico en Magallanes durante el primer trimestre de 2026
Durante el primer trimestre de 2026, correspondiente al período entre marzo y mayo, 12.212 estudiantes de la Región de Magallanes presentaron ausentismo crónico, sobre una matrícula total de 24 mil 552. La cifra equivale al 49,7% de la matrícula regional y representa un aumento de 5 puntos porcentuales respecto de 2024, cuando el indicador llegaba al 44,7%.
La comparación se realiza con 2024 y no con 2025 debido a un vacío en el registro de asistencia de marzo de 2025 en la región. Esta situación distorsiona las cifras de ese año y hace que no sean comparables con el resto de la serie.
El escenario también muestra una brecha importante respecto de los niveles previos a la emergencia sanitaria. En 2019, el ausentismo crónico alcanzaba al 33,4% de la matrícula regional, por lo que el registro de 2026 se encuentra 16,4 puntos porcentuales por encima de ese nivel.
La situación adquiere mayor gravedad al observar la intensidad de las inasistencias. Un 31,4% de la matrícula regional se encuentra en una situación de inasistencia grave o crítica, es decir, registra menos de un 85% de asistencia acumulada durante el período. A nivel nacional, en tanto, el ausentismo crónico llegó al 35% en 2026, por lo que Magallanes se ubica por sobre el promedio del país.
El análisis fue realizado por Fundación Presente a partir de las cifras oficiales del Centro de Estudios del Ministerio de Educación. Para Andrés Contreras, director de Evaluación e Incidencia de Fundación Presente, el resultado regional constituye una señal de alerta. “El dato de la Región de Magallanes es una alerta que hay que tomarse en serio: mientras el país en su conjunto reduce el ausentismo crónico, acá el indicador se mueve en dirección contraria”.
Contreras agregó que la magnitud del fenómeno muestra que no se trata únicamente de situaciones individuales. “Cuando el 49,7% de la matrícula falta al 10% o más de sus clases acumuladas a mayo, estamos frente a un problema que ya no se explica por casos individuales, sino por condiciones del territorio y de las escuelas”, señaló.
Diferencias entre
las comunas
El comportamiento del ausentismo crónico no fue igual en toda la región. Tres de las diez comunas registraron una disminución respecto de 2024, mientras que otras experimentaron aumentos que incidieron en el resultado regional.
Punta Arenas, que concentra la mayor parte de la matrícula de Magallanes, con 18 mil 534 estudiantes, registró un ausentismo crónico de 49,5%, equivalente a 9.176 estudiantes. En 2024, la tasa alcanzaba el 43,3%, con 8 mil 656 estudiantes en esta condición. El aumento registrado en la capital regional tiene un peso relevante en el resultado general debido al tamaño de su matrícula.
Puerto Natales, en cambio, presentó una de las mayores reducciones de la región. La tasa pasó de 51,1% en 2024 a 44,8% en 2026, mientras que la cantidad de estudiantes en condición de ausentismo crónico disminuyó de 2.393 a 1.973.
Una situación similar se registró en Cabo de Hornos, donde el indicador bajó de 51% en 2024 a 49% en 2026. Los estudiantes en esta condición pasaron de 214 a 173. Debido al tamaño reducido de su matrícula, la variación interanual de esta comuna debe leerse con cautela.
Porvenir presentó, en tanto, el aumento más marcado de la región. La tasa de ausentismo crónico pasó de 42,2% en 2024 a 70,9% en 2026, alcanzando a 798 estudiantes.
El ausentismo crónico corresponde a la inasistencia al 10% o más de los días lectivos. Según Fundación Presente, este nivel de inasistencia debilita los aprendizajes, afecta la autoestima, interrumpe el desarrollo social y aumenta progresivamente el riesgo de deserción escolar.
Rebeca Molina, directora ejecutiva de Fundación Presente, planteó que las cifras deben ser entendidas como una señal para actuar oportunamente. “El ausentismo crónico no es solo un dato estadístico: es una alerta temprana sobre el futuro académico y social de un estudiante”.
La directora ejecutiva sostuvo además que la respuesta requiere identificar oportunamente las situaciones de inasistencia y aprender de las experiencias que han permitido mejorar los resultados en algunas comunas. “Cuando las cifras retroceden, la respuesta no puede ser buscar culpables, sino levantar información oportuna y actuar temprano. Hay comunas de la región que sí lograron mejorar, y ahí hay aprendizajes que deben circular hacia el resto del territorio”.




