Vanessa Barrientos suma múltiples podios en mundial de aguas gélidas y clasifica a categoría élite
Hace un año y medio, Vanessa Barrientos Vera decidió retomar la natación, disciplina que había practicado durante su infancia. Lo que comenzó como un regreso a la piscina terminó llevándola hacia una especialidad particularmente exigente: la natación en aguas gélidas, una disciplina en la que durante los últimos meses ha conseguido resultados que le permitieron proyectarse hacia nuevos desafíos internacionales.
El acercamiento a esta modalidad se produjo cuando comenzó a observar que distintos nadadores se estaban introduciendo en las aguas del Estrecho. A partir de esa inquietud recibió una invitación para experimentar directamente con este tipo de natación. El proceso no fue inmediato, sino que implicó una adaptación progresiva a las bajas temperaturas.
Aunque su regreso competitivo es reciente, Barrientos ya tenía experiencia en la natación. Durante su infancia practicó la disciplina y llegó a competir, pero posteriormente se alejó durante varios años. Durante ese periodo, sin embargo, nunca dejó completamente de lado la actividad física. “Siempre estuve ligada al deporte, de vez en cuando salía a correr, pero nunca a nivel competitivo. Cuando tenía 12 ó 13 años estaba en el nivel competitivo en natación. Pero lo había dejado”.
Su retorno a la competencia fue en noviembre de 2025. “Mi primera competencia fue el desafío de aguas abiertas que se hizo en noviembre de 2025. Y ahí logré sacar el primer lugar en el nado de aguas abiertas, en el nado de un kilómetro con traje de neopreno”, recordó.
Aquel resultado dio paso a una preparación que durante 2026 continuó sumando competencias y nuevos desafíos. En marzo participó en la primera versión de la Triatlón del Estrecho, donde volvió a quedarse con el primer lugar a nivel general damas. “Luego, en marzo de este año, me preparé para la triatlón del Estrecho y logré sacar el primer lugar a nivel general damas”.
El principal resultado de esta etapa llegó durante agosto, cuando viajó hasta El Calafate, Argentina, para participar en el Winter Swimming World Championship, desarrollado entre el 2 y 9 de agosto pasado en el glaciar Perito Moreno.
En ese escenario, la nadadora consiguió múltiples podios individuales y por equipos. Entre sus principales resultados se encuentra el segundo lugar en la súper final de 50 metros pecho, instancia en la que participaron los diez mejores nadadores absolutos del certamen.
A ese resultado se sumaron otros dos segundos lugares individuales, correspondientes a los 50 y 200 metros pecho, además de un tercer lugar en los 100 metros pecho. Su participación también tuvo resultados destacados en las pruebas por equipos, con un primer lugar en la posta 4×50 libre y segundos lugares en otra posta 4×50 libre y en la posta 4×25 libre.
Los resultados alcanzados en El Calafate tuvieron además una consecuencia importante para su proyección deportiva, ya que le permitieron clasificar a la categoría élite en las pruebas de 50 y 100 metros pecho.
El siguiente objetivo está puesto en Rumania, donde podría participar en una nueva instancia internacional de natación en aguas gélidas. Sin embargo, la concreción de ese viaje todavía se encuentra en evaluación.
Para sostener este proceso, Barrientos mantiene una rutina de entrenamiento durante prácticamente toda la semana. Su preparación combina el trabajo en gimnasio con las sesiones de natación. “Entreno tres veces a la semana, y natación, tres veces igual a la semana”, detalló. La preparación no se limita al trabajo dentro del agua. Barrientos también cuenta con apoyo nutricional para acompañar su proceso deportivo.
La nadadora magallánica cerró así su participación en El Calafate con una serie de podios individuales y por equipos, además de una clasificación que le permite mirar hacia nuevos desafíos en la natación de aguas gélidas. Es por ello que continúa la busqueda de apoyos que le permitan llegar a Rumania.




