El 1 de octubre cesa sus funciones el notario Horacio Silva al cumplir tope de edad para el cargo
Luego de 37 años ejerciendo el cargo de notario público, el próximo jueves 1 de octubre cesa en sus funciones al cumplir la edad tope, el abogado Onofre Horacio Silva Reyes. Mediante Decreto Nº1203, del Ministerio de Justicia, el 27 de octubre de 1989 se nombró a Silva Reyes en el cargo de notario de la Primera Notaría de Punta Arenas.
La reciente modificación del Código Orgánico de Tribunales establece que “los auxiliares de la Administración de Justicia permanecerán en sus cargos hasta cumplir los 75 años de edad”.
Que, sin embargo, el artículo segundo transitorio de la Ley Nº21.772, señala que “los auxiliares de la Administración de Justicia con nombramiento previo al 30 de mayo de 1995, no tendrá aplicación en lo dispuesto en el artículo 495 bis del Código Orgánico de Tribunales, sino transcurridos seis meses contados desde la entrada en vigencia de esta ley”. En este caso, el plazo de 6 meses se cumplirá el 2 de octubre de 2026, en consecuencia a contar de ese mismo día el cargo será servido por un suplente.
Horacio Silva había cumplido los 75 años el 17 de enero de 2023.
Frente a este escenario, por Decreto Supremo Nº3118, de fecha 8 de septiembre de 2026, firmado por el ministro de Justicia, Fernando Rabat, y por orden del Presidente de la República, se resolvió declarar el cese de funciones en el cargo de notario de Punta Arenas, de Horacio Silva, a contar de 2 de octubre de 2026.
Por estos días el notario Silva se encuentra haciendo de su feriado legal.
La Ley Nº21.772 establece a contar de ahora un límite de edad obligatorio de 75 años para el ejercicio de los cargos de notarios, conservadores y archiveros judiciales de Chile, poniendo fin a los nombramientos vitalicios.
De este modo, la normativa elimina la permanencia indefinida que afectaba históricamente a un grupo importante de funcionarios del escalafón secundario.
Las vacantes generadas por estos retiros y el sistema general de nombramientos pasan a concursarse mediante el sistema de Alta Dirección Pública (ADP), priorizando el mérito. Tradicionalmente, los notarios eran nombrados por el Presidente de la República a través del Ministerio de Justicia. La elección se producía a partir de una terna (lista de tres candidatos) propuesta por la respectiva Corte de Apelaciones. Este sistema recibió fuertes críticas debido a la discrecionalidad política y los vínculos familiares en los nombramientos.
El notariado de Magallanes
El cargo de Notario Público y Conservador de Bienes Raíces para el territorio de Magallanes fue creado con fecha l6 de agosto de l877, rigiendo el gobernador don Diego Dublé Almeida, nombrándose para dichos menesteres a don Narciso Segundo Silva. El primer instrumento notarial otorgado en dicho oficio correspondió a una escritura pública de compraventa de fecha 27 de noviembre que efectuara don Francisco Roig a Manuel López Sánchez sobre un inmueble ubicado en la calle Copiapó, por un valor de cuatrocientos pesos. Los derechos cobrados por el notario ascendieron entonces a tres pesos con cincuenta centavos. Hasta 1922 se sucedieron seis notarios, el último de los cuales fue don Jorge Matta Gatica, quien se desempeñó durante 20 años consecutivos, siendo reemplazado, el 13 de septiembre de 1922 por don Jorge Gallardo Nieto, cuya rúbrica se encuentran aún en numerosos títulos atingentes a la propiedad privada. Don Jorge había nacido en Santiago en 1890, hijo de un antiguo miembro de la magistratura, cursando sus humanidades en el Internado Barros Arana y el curso de leyes en la Universidad de Chile, habiéndose recibido con notas brillantes. Tal como su hermano Galvarino, los primeros años de profesión los dedicó a la defensa de los pobres en los tribunales de Santiago. En todas sus participaciones este colega se manifestó como gran conocedor del ordenamiento jurídico venciendo con facilidad a todos sus contradictores. Tenía facilidad de expresión habiendo hecho sus primeras armas a través de la tribuna pública que otorga la prensa nacional.
En octubre de l920 se creó una segunda notaría designándose a don Víctor Vergara Antúnez educado en el Colegio San Ignacio en Santiago, y luego en la Universidad Católica, mostrando siempre en esta ciudad su gran hombría de bien y su meritoria labor al servicio de la fe pública, asignándosele además el Conservador de Comercio y Minas. Como dato ilustrativo hace 80 años se crearon también las notarías de Puerto Natales y de Porvenir, facilitando el tráfico jurídico de la región. Otros recordados notarios en Punta Arenas fueron don Ramón Valdivieso, don Orlando Godoy (quien sirviera su cargo durante un largo periodo, correspondiéndole inscribir a nombre de Chile nuestro territorio antártico); don Camilo Valenzuela, don Raúl Perry, don Gabriel Valdés Sotomayor, don Patricio del Campo, Pablo Uribe y Ricardo Maure.
Los antecedentes históricos corresponden a un trabajo investigativo publicado en este diario por el entonces notario José Vergara, en 2007.




