Necrológicas

Los 70 años del barrio 18 de Septiembre

Lunes 28 de Septiembre del 2026

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Parte II y final

 

El 22 de octubre de 1961 se consagró en calle Francisco Antonio Pinto entre Martínez de Aldunate y Márquez de la Plata una pequeña iglesia Adventista del Séptimo Día. En sus inmediaciones, en el verano de ese año un grupo de niños fundaron el club de fútbol Pedro Aguirre Cerda, que rivalizaba con los cuadros Coquimbo Unido, Palestino (1-VIII-1953), 18 de Septiembre (22-I-1957), e Independencia (5-VI-1960), los cinco equipos más antiguos del barrio 18 de Septiembre.

El mundial de fútbol celebrado en Chile en 1962, junto con los hexagonales y octogonales que se realizaban en verano en el Estadio Nacional de Santiago, con presencia de importantes selecciones, clubes europeos y sudamericanos, despertaron el interés por el balompié de miles de pobladores en la “18”. A su vez, niños y jóvenes hallaron en la idea de la “La pandilla de mi Barrio” una oportunidad de esparcimiento y recreación, mientras por las ondas radiales escuchaban los partidos que, el Santos de Pelé o el Botafogo de Garrincha, sostenían con el Vasas de Hungría, el Estrella Roja de Yugoslavia, o el Dínamo de Moscú de la Unión Soviética. A veces, Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica, reforzados con jugadores destacados del medio local, se enfrentaban contra estos importantes equipos y, en ocasiones, contra las selecciones de Checoslovaquia y la Unión Soviética.

La fascinación e influencia sentida entre mucha gente de la población 18 por estos acontecimientos futbolísticos llevó a que, en un periodo relativamente breve, se conformaran varias instituciones de este tipo: Estrella Roja (12-XII-1962), Carlos Dittborn (6-I-1963), Reinerio García (15-II-1963), Camilo Henríquez (9-XI-1963), Libertad (1-XII-1963), Unión San Felipe (25-II-1964), Carlos González (8-XII-1965), Luis Hernández Tapia (16-II-1969). Los presidentes de los clubes más antiguos, fundaron en la casa de Daniel Galindo (Francisco Javier Reyna y Márquez de la Plata), el 28 de diciembre de 1963, la Liga 18 de Septiembre, con un directorio inicial compuesto por Francisco Pérez en calidad de presidente; Sofanor Subiabre, vicepresidente; Sonia Galindo, secretaria; Luis Espina, tesorero y los señores Alvarez y Witto como directores.

La Liga tuvo existencia oficial hasta 1977 cuando la Asociación Nacional de Fútbol Amateur Anfa, hizo una reorganización de este tipo de competencias en todas las regiones del país y exigió entre varias medidas, la mejora de las canchas y la habilitación de espacios deportivos con baños y camarines adecuados. Los equipos agrupados en torneos barriales, debían tener distintas categorías formativas, con jugadores inscritos regularmente y que actuaran para un solo club. La Liga dio paso a una Asociación dependiente de Anfa, que exigió la calendarización anual de torneos, donde el campeón del año estaba habilitado para disputar un torneo regional con los cuadros campeones de las otras asociaciones. De esta manera, el campeón regional tenía la posibilidad de jugar con los monarcas de otras zonas del país, y sacar, cada año, un campeón nacional de clubes. Al mismo tiempo, con los jugadores de los distintos equipos, se podía formar una selección para que compitiera en las eliminatorias regionales, con miras a participar en los campeonatos nacionales de fútbol amateur de selecciones.   

La cancha donde se realizan los partidos de la “18” fue gestionada por el dirigente Reinerio García Fernández, si bien, en la década del 60 se jugaron algunos torneos en el sitio eriazo que se formaba entre prolongación Independencia, la actual Avenida Eduardo Frei Montalva y Pedro Bórquez Saldivia. Labor fundacional tuvo, en este sentido, el relacionador público y presidente del Club Independencia, Abraham Andrade Macías, quien presentó al gobierno de aquel entonces en Santiago, a fines de 1971, la maqueta del futuro complejo deportivo del Barrio 18, confeccionado por la Oficina de Arquitectura de Magallanes.

En 1997 se estrenó el primer gimnasio techado de la Asociación, que, gracias a distintos fondos aportados en el último tiempo por el Gobierno Regional, ha ampliado y mejorado su infraestructura para la práctica de las disciplinas deportivas bajo techo, elevando el standard y comodidades para los espectadores.

En cuanto al fútbol, los equipos de Carlos Dittborn en 1990 y Presidente Ibáñez en 2004 y 2023 se han proclamado campeones regionales. La Selección 18 de Septiembre ha representado algunas veces a Magallanes en campeonatos nacionales, como fue la experiencia de Arica en 1993, donde se ubicó entre los ocho mejores equipos del país.   

Alteraciones, intervenciones y transformaciones

Al igual como aconteció con el barrio Prat, el barrio 18 de septiembre con sus poblaciones adyacentes, fue requisado por efectivos de las distintas ramas de las Fuerzas Armadas luego del golpe de Estado que acabó con el gobierno de Salvador Allende.

El sábado 13 de octubre de 1973 se llevó a cabo la operación peineta, donde efectivos militares allanaron cada uno de los domicilios buscando detener a personas vinculadas a los partidos políticos de la Unidad Popular, como, asimismo, para recuperar armas, municiones, literatura y propaganda considerada por las autoridades de facto, como subversiva.

Por esos mismos días la Junta Militar Provincial de Gobierno encabezada por el general Manuel Torres de la Cruz emitía un decreto que obligaba a cambiar los nombres de calles, pasajes y, a todas las instituciones deportivas, sociales y culturales, que tuvieran denominaciones de carácter marxista.

En los equipos de la Liga 18 de Septiembre hubo varios equipos afectados por la medida, partiendo por el Estrella Roja, nombre entregado por los vecinos para homologarlo con el popular club representativo del ejército yugoslavo, conformado por varios jugadores pertenecientes al histórico plantel de la selección del país balcánico, campeón olímpico en Roma, subcampeón de Europa en 1960 y cuarto en el mundial de Chile en 1962. Desde 1974 el Estrella Roja de la 18 pasó a llamarse Estrella Austral.

Otra de las instituciones sacudidas por la decisión de las autoridades fue el Club Luis Hernández Tapia, nombre que aludía al empresario y político, fundador de la imprenta Hersaprint, transformada según el criterio de los miembros de la junta provincial, en una editorial que solidarizaba con el gobierno de Salvador Allende. Al empresario se le achacaba también, su pasado como director de El Magallanes, medio escrito comprometido con el proyecto político de la Unidad Popular, que funcionaba como una cooperativa de trabajadores. Desde la temporada 1974-1975 el Luis Hernández Tapia lleva el nombre de Chile Austral.

El caso del Club Carlos González fue el más complejo de todos. Como sabemos, dicha institución escogió para su club, el nombre del exalcalde y diputado del Partido Socialista por Magallanes, pero, luego del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, las autoridades militares prohibieron, de manera categórica, cualquier utilización de este nombre. Los dirigentes acordaron rebautizar al club como Presidente Ibáñez, un 15 de diciembre de 1974, en una suerte de reconocimiento a la población que los vio nacer.

Precisamente, este sector habitacional resultó ser el más golpeado con las disposiciones por los cambios de nombres de calles. 27 de julio fue denominada como Las Américas; Melitón Ojeda Eugenín como Natales; José Segundo López como alcalde Vicente Kusanovic; Pedro Maldonado fue remplazado por Hermann Eberhard; Candelaria Curguán por Nutria; Antonio Rodríguez por Guanaco; Sabino Villegas por Puma; Fortunato Giurú por Huemul y Joaquín Brañas por Sara Braun.

Pese a las dificultades de aquellos años, los pobladores que autoconstruyeron sus viviendas en prolongación Independencia al poniente de la calle Eusebio Lillo, espacio conocido desde 1971 como “El Pingüino”, recibieron en abril de 1977 sus títulos de dominio.

Labor de la Iglesia

La parroquia Nuestra Señora de Fátima y las distintas capillas católicas prodigaron un intenso servicio social a las familias más modestas del sector. Como resultado de un trabajo desplegado durante varios años, que implicó la llegada a Punta Arenas en distintos periodos de algunos sacerdotes franciscanos, de hermanas vicentinas de Santa Luisa de Marillac y franciscanas misioneras de María, se inauguró la iglesia San Francisco de Asís en la población Carlos Ibáñez el 24 de diciembre de 1974.

Los capuchinos llegaron al barrio 18 en el verano de 1980 con el sacerdote Héctor Cabodevillay y los seminaristas Alfonso Peña, Leopoldo de la Cruz, Héctor Campos y Sergio Parra, quienes implementaron distintos talleres con la comunidad, lo que redundó en la formación de la capilla Santo Cura de Ars emplazada en la población Nuevo Horizonte.

El 4 de noviembre de 1979 se concretó la ampliación del templo de la Parroquia de Fátima, sin embargo, el atentado explosivo perpetrado el 6 de octubre de 1984, lejos de provocar miedo en la gente, comprometió aún más, el vínculo entre la iglesia y sus feligreses, de modo, que, en poco tiempo aumentaron las erogaciones, lo que, unido al trabajo de los pobladores en la reconstrucción del templo, se logró consagrarlo sólo siete meses después de su destrucción, el 19 de mayo de 1985. En paralelo, la hermana franciscana Olga Leiva junto con el sacerdote Jorge Murillo organizaron a los vecinos para la recolección de fondos que permitieron, levantar la capilla San José el Carpintero, inaugurada el 30 de marzo de 1985 en la población El Pingüino.

Por otro lado, las hermanas de la Orden de San Vicente de Paul, encargadas del Hogar del Niño Miraflores, quienes desde 1960 habían tenido presencia en la población con la fundación de un centro de asistencia social que derivó a una pequeña capilla de la que se originó la Escuela La Milagrosa, la cual, año a año fue incrementando su matrícula, mientras se construía una nueva capilla, la que fue bendecida el 25 de julio de 1988.

El fervor religioso expresado en la devoción del Cristo de Caguach comenzó a notarse desde el invierno de 1981, cuando las familias Unquén, Hueicha y otras, dejaron de juntarse en las casas y ocuparon algunas piezas de Fátima procediendo a celebrar al Nazareno, lo que fue resistido por la comunidad de la parroquia. A mediados de 1982 se habían constituido en una comunidad y en 1985 ya realizaban procesiones al estilo chilote, donde los rezos iban acompañados de acordeones, guitarras y desfile de banderas, que terminaban en la cancha de fútbol convertidos a menudo, en verdaderas celebraciones donde se cantaba, bailaba y festinaba.

Recordemos que la fiesta del Nazareno surgió en Chiloé en 1778. De acuerdo con los trabajos efectuados por el profesor de historia y documentalista Felipe Montiel Vera, existen varias versiones sobre cómo el fraile franciscano español Hilario Martínez trajo desde Sevilla la imagen corporizada de un Cristo, ubicada en la pequeña isla de Caguach, cuyos pobladores estuvieron en continuas peleas con sus vecinos de Alao, Apiao, Chaulinec y Tac. La diáspora chilota iniciada con el viaje de la goleta Ancud hacia Magallanes en 1843 trasladó la devoción hacia el austro y la Patagonia. En la medida en que se produjeron sucesivas oleadas migratorias hacia el sur y los chilotes fueron levantando ciudades y pueblos, tanto en Chile como en Argentina, la devoción y la espiritualidad viajó también con ellos quedando en los nuevos lugares fundados.

En el libro “Entre mares, pampas y vientos” (2017), las investigadoras Macarena Fernández y Katherine Riveros, aseguran la existencia de algunas particularidades que diferencian la celebración del Nazareno con respecto a lo que se practica en Chiloé. En Punta Arenas, cada último domingo de agosto, lo escoltan en la procesión los santos patronos de las iglesias de Fátima, Santa Teresa de los Andes, María Auxiliadora, San Miguel Arcángel, Padre Hurtado, Francisco de Asís, Santo Cura de Ars y San José, el Carpintero. Desde la Avenida Circunvalación General Ramón Cañas Montalva, se inicia un recorrido por las calles del sector alto del barrio 18: Gaspar Marín, Lastarria, José del Carmen Galindo, Pedro Bórquez, hasta ingresar de nuevo al Santuario de Jesús Nazareno (inaugurado en 2001) donde la comunidad ofrece a los participantes una corrida de roscas. 

Barrio Comercial y
nueva Biblioteca

Nacido de una iniciativa de Sercotec e impulsado por los ministerios de Economía y Vivienda en 2014, la idea fue implementada en el sector por el arquitecto Alejandro Parada Valencia, quien logró identificar ciento veinte locales funcionando en Avenida Martínez de Aldunate.

Después de contactar a los propietarios, produjo varias reuniones que sirvieron para formar el 31 de julio de 2015 el grupo asociativo local del Barrio Comercial 18 de Septiembre, con quienes se elaboraron las estrategias de desarrollo comercial y urbano.

La propuesta fue recogida en Santiago incorporando al grupo puntarenense en los beneficios de la medida N°41 de la agenda de productividad, innovación y crecimiento, lo que significó que el Barrio Comercial 18 de Septiembre, presidido en ese momento por Luis Cárdenas, fuera seleccionado entre los primeros 62 establecimientos en todo Chile que recibió recursos para la mejora de fachadas, señaléticas, luminarias, calzadas y veredas, ampliadas en los días actuales, con arreglos de calles, pavimentación, colocación de barandas y semáforos, causando un positivo impacto en la comunidad.

El caso de la biblioteca es diferente. En septiembre de 1975, Carmen Holzheuer, esposa del comandante de la IV Brigada Aérea Gerardo López Angulo, fundó en la antigua sede Benedicto Cárdenas de calle Lircay, un punto de lectura donando decenas de libros escolares. Holzheuer y las dos hijas del matrimonio, se contaron entre las treinta y ocho víctimas fatales del trágico accidente aéreo del avión DC 6 -B, acaecido en las inmediaciones de Puerto Montt el 24 de julio de 1977.

El 5 de septiembre de ese año, el gobierno militar reinauguró el punto de lectura como biblioteca pública como Carmen Holzheuer de López, nombre que se mantuvo incluso, hasta el 26 de julio de 1982 cuando el recinto fue incorporado a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, Dibam, con el N°114 a través del decreto supremo N°2698 fijando su domicilio en Cancha Rayada 0346. El 14 de septiembre del 2000, el alcalde Juan Morano Cornejo le otorgó el status de “pública y municipal”, debido a la alta afluencia de público, y por los múltiples servicios sociales que prestaba al Barrio 18.

En junio de 2015 el alcalde Emilio Boccazzi Campos informaba de la construcción de la nueva biblioteca con una inversión inicial cercana a los 800 millones de pesos, si bien, el gobierno regional encabezado por el intendente Jorge Flies Añón, había aprobado ya, 71 millones para el desarrollo de la etapa del diseño de arquitectura, ingeniería y especialidades.

La presencia de diez mil usuarios anuales y la colaboración prestada por la biblioteca con treinta instituciones, impulsaron esta necesidad de levantar un edificio nuevo, de mil cuatrocientos metros cuadrados, hall de acceso, salas multiuso, zona de informaciones y préstamos, cafetería, salas de estudio y auditorio. En esa época, Boccazzi se refería al proyecto como el “futuro centro cívico del Barrio 18”.

Once años después, la biblioteca que costó $3.901.811.000 fue inaugurada con presencia de autoridades nacionales y regionales el 26 de mayo de 2026.

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