Desde las regiones se pueden hacer bien las cosas: 40 años del Centro de Rehabilitación Cruz del Sur
El próximo 9 de octubre se cumplirán cuatro décadas desde que, en 1986, comenzó una obra que se transformaría en parte fundamental de la historia social e identidad de Magallanes: el Centro de Rehabilitación Cruz del Sur.
Durante estos 40 años, miles de personas con discapacidad física y motora, de todas las edades, han encontrado en sus dependencias atención profesional, acompañamiento y, sobre todo, herramientas reales para desarrollar una vida con mayor autonomía. Actualmente, más de 5.000 personas son atendidas cada año de manera gratuita, accediendo a tratamientos de vanguardia, tecnología de punta, profesionales altamente especializados y un enfoque verdaderamente integral de la rehabilitación.
La historia de Cruz del Sur demuestra lo que una comunidad puede conseguir cuando existe un propósito común capaz de unir el esfuerzo público, el aporte del sector privado y la histórica solidaridad magallánica. Nos demuestra, de forma categórica, que desde las regiones extremas se pueden hacer las cosas bien y con los más altos estándares de excelencia.
Quienes vivimos en Magallanes conocemos de primera mano las complejas brechas que impone la distancia geográfica. Sabemos lo angustiante que resulta para una familia tener que trasladarse miles de kilómetros para acceder a especialistas o tratamientos especializados. Por eso, Cruz del Sur representa también una forma concreta de ejercer y entender la descentralización.
Descentralizar no consiste únicamente en traspasar competencias o recursos desde la capital. Descentralizar es garantizar que cualquier persona, sin importar el rincón del país donde decida construir su vida, tenga acceso a oportunidades y servicios de primera calidad.
Por esta razón, y con el firme propósito de darle a esta gesta la relevancia nacional que merece, he solicitado formalmente que el Senado de la República rinda un merecido reconocimiento a la institución la próxima semana, mediante un homenaje en el Hemiciclo y a través de una exposición fotográfica en las dependencias del Congreso Nacional, que recorre su gran historia. Esto, con el objetivo de visibilizar su valiosa labor y que todo Chile conozca esta experiencia pionera que nace y se consolida desde la Patagonia.
Con todo, ninguna institución se sostiene únicamente sobre infraestructura o equipamiento. El verdadero corazón de Cruz del Sur son sus personas.
En este aniversario, quiero expresar mi más sincero reconocimiento a sus profesionales, técnicos, trabajadores, administrativos, colaboradores y voluntarios. Tanto a quienes forman parte activa de la institución hoy, como a quienes durante cuatro décadas entregaron su trabajo y vocación para consolidarla. Detrás de cada avance conseguido por un paciente está el esfuerzo riguroso y humano de un equipo profundamente comprometido.
Este reconocimiento se extiende con la misma fuerza a las familias y a toda la comunidad magallánica, que durante generaciones ha hecho suya esta causa, demostrando que la solidaridad puede estructurarse como un compromiso permanente capaz de transformar realidades concretas.
Cumplir 40 años es motivo de profundo orgullo, pero también un llamado a mirar el futuro con ambición. El desafío de los próximos años es proyectar este modelo, fortaleciendo sus capacidades, incorporando nuevas tecnologías e innovación y asegurando su continuidad para las futuras generaciones.
Cruz del Sur encarna los valores más nobles de nuestra tierra: perseverancia, trabajo riguroso, solidaridad y la capacidad austral de superar la adversidad. Nos recuerda que cuando una comunidad se une tras una causa noble, la distancia deja de ser una limitación y se convierte en el mayor impulso para salir adelante.
A todos quienes han escrito esta maravillosa historia, mi más profunda gratitud. Y a quienes hoy tienen el honor y la responsabilidad de liderar su legado, reitero mi compromiso inquebrantable de seguir trabajando para que Cruz del Sur continúe siendo, por muchas décadas más, un referente nacional y un orgullo de Magallanes.




