Denuncian que docente habría arrastrado y empujado a estudiante para sacarlo de la sala
-
Desde el Instituto Don Bosco, señalaron que “como comunidad salesiana, reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con el bienestar, el respeto integral y la protección de cada uno de nuestros estudiantes”.
Un estudiante de sexto básico Instituto Don Bosco habría sido arrastrado junto con su silla, tomado del brazo y empujado fuera de la sala de clases por un profesor, según denunció su madre, Nicole Millapel Vivar. El episodio habría ocurrido durante la última hora de una clase de Historia, cerca de las 15 horas.
Según relató la madre en su visita a La Prensa Austral, su hijo, de 11 años, se encontraba intentando terminar de copiar los últimos párrafos de una actividad cuando pidió al profesor que espere antes de borrar para completar la tarea. Ante la negativa del docente, el estudiante habría solicitado el cuaderno a un compañero que estaba a su lado para poder terminar de copiar.
De acuerdo con la versión de la mamá, en ese momento el docente molesto le quitó el cuaderno que se habóa conseguido y se lo tiró de vuelta al compañero que se lo había facilitado. Posteriormente, le dijo que se fuera de la sala de clases, a lo que el estudiante se negó. Fue entonces cuando, según la denuncia, se produjo la intervención física del educador.
“El profesor le dice a mi hijo que salga de clases y mi hijo le dice que no. A lo que el profesor lo arrastra con la silla y como mi hijo no se levanta, él lo toma del brazo, lo agarra y lo empuja hacia afuera de la sala de clases”, relató la apoderada.
Tras el episodio, el alumno se habria desregulado emocional. La madre cuestionó que el establecimiento no se comunicara con la familia para informar lo sucedido y sostuvo se enteraron por el niño. “A nosotros no nos llamaron, no nos avisaron y no nos dieron informes de nada de lo que había ocurrido y nos enteramos por nuestro propio hijo, de todo lo que había pasado”.
Una vez que el estudiante les contó lo sucedido, sus padres concurrieron al establecimiento para pedir explicaciones. Nicole Millapel señaló que llegaron cerca de las 16 horas y que inicialmente solicitaron hablar con el inspector, pero se les informó que no se encontraba disponible. Posteriormente, la familia tomó contacto el área de convivencia escolar, quien habría presenciado parte del episodio. De acuerdo con su relato, la funcionaria acudió al lugar luego de escuchar al estudiante gritando y llorando. “Ella subió corriendo, porque mi hijo estaba gritando y llorando. Y lo dejaron ahí”.
La madre cuestionó que la familia no fuera informada inmediatamente para acudir a retirarlo y conocer directamente lo sucedido.
Un conflicto anterior
La apoderada explicó que su hijo lleva alrededor de ocho años en el establecimiento y que anteriormente ya había tenido un conflicto con el docente. Según explicó, aquel episodio también fue abordado con el colegio, pero no derivó en una denuncia formal porque, a su juicio, se le restó importancia a lo ocurrido y se terminó responsabilizando al estudiante.
La apoderada también cuestionó el uso de la fuerza para sacar al estudiante de la sala y manifestó preocupación tanto por eventuales consecuencias físicas como por el impacto emocional que la situación podría generar.
El episodio ocurrió, además, en un contexto en que la familia ya había manifestado preocupación por el estado emocional del estudiante. Nicole Millapel Vivar señaló que el día anterior había concurrido al establecimiento junto a su hijo para conversar con la psicóloga, debido a un cuadro de ansiedad y estrés.
Tras conocer lo ocurrido, la familia decidió formalizar la situación. La madre realizó las denuncias respectivas ante la Superintendencia de Educación y efectuó una constatación de lesiones en el Hospital Clínico de Magallanes, con el propósito de dejar registro del episodio.
La familia está a la espera de la respuesta del establecimiento frente a los hechos denunciados.
Desde el Instituto Don Bosco señalaron que “nuestra institución ha activado de manera inmediata y rigurosa los protocolos internos de actuación y convivencia escolar pertinentes para este tipo de situaciones. Asimismo, señalamos que el caso se encuentra actualmente bajo un proceso de investigación formal para esclarecer los hechos con la máxima transparencia, responsabilidad y apego a la normativa vigente. Como comunidad salesiana, reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con el bienestar, el respeto integral y la protección de cada uno de nuestros estudiantes”.




