Anegamiento afecta a tres viviendas del sector de Tres Puentes
Complicados días han debido enfrentar moradores de tres viviendas del sector de Tres Puentes luego de la emergencia climática por lluvia que azotó a Punta Arenas el viernes y sábado. El desborde de las aguas del Humedal no da tregua respecto de estas propiedades particulares.
Anoche se encontraba funcionando una motobomba de la municipalidad que fue cedida al Ministerio de Obras Públicas para apoyar con la extracción de agua desde los patios.
Lo anterior ha implicado el cierre del tramo sur de la Avenida Presidente Carlos Ibáñez para continuar con el bombeo del agua.
“La principal preocupación que tenemos es que el agua se mantiene fuera de las viviendas únicamente mientras esta motobomba grande se encuentra funcionando. En cuanto se detiene, el agua comienza nuevamente a brotar por los desagües y a ingresar al interior de las casas”, expuso anoche José Fernández Montaña.
Añadió que además la motobomba cuenta con una autonomía aproximada de sólo ocho horas y que conversando con los funcionarios de la cuadrilla a cargo, éstos señalaron que durante la tarde el encargado habría dado la instrucción de mantener la máquina trabajando solamente a la mitad de su capacidad de succión. “Esto tuvo un efecto directo en el nivel del agua y, durante la tarde, este comenzó nuevamente a subir”, precisó.
Posteriormente, cuando la pista de norte a sur de la avenida fue reabierta, alrededor de las 18 horas, el agua comenzó a brotar directamente al interior de las tres viviendas afectadas que se encuentran en Tres Puentes.
Fernández Montaña planteó que “anoche necesitábamos contar con el apoyo del Mop para mantener la motobomba funcionando de manera continua. Pero, se nos informó que no se habría dado la instrucción de traer combustible adicional para mantenerla operativa durante toda la noche”.
Ante esta situación, dijo que elevaron la solicitud al seremi de Obras Públicas, Alejandro Marusic para consultar la posibilidad de que se envíe petróleo adicional. “La prioridad es mantener la bomba trabajando durante toda la noche, bajar suficientemente el nivel del agua y conseguir que mañana (hoy) las viviendas estén fuera del riesgo inmediato de volver a inundarse”.
Por ahora, agregó, “seguimos acá, esperando saber si efectivamente llegará el combustible necesario para mantener la motobomba funcionando durante toda la noche”.




