Cuestión de criterios
La austeridad parece tener distintos criterios en la educación pública. Mientras la Dirección de Educación Pública (Dep) entrega orientaciones a los Slep de todo el país para ajustar gastos y dotaciones bajo el argumento de la “sostenibilidad presupuestaria”, seis de sus directivos registraron remuneraciones brutas que suman $44,8 millones en distintos meses de 2026. Entre ellos, Pedro Larraín Aguirre, quien ejerce como director subrogante, recibió $9,4 millones en junio, mientras Sebastián Uribe Estela, jefe de la División de Gestión y Presupuesto de los Slep, percibió cerca de $9 millones ese mismo mes, según lo que informan los medios nacionales.
Las cifras se conocen en medio de los recortes asociados al Presupuesto 2027 y de medidas que podrían traducirse en menos recursos para los establecimientos, ajustes de dotación e incluso la falta de profesores jefes. La pregunta es inevitable: mientras se exige apretar el cinturón a las comunidades educativas de todo Chile, ¿qué ajustes se aplican en la propia dirección nacional?




