El avión radar de la Fach que estuvo cinco días orbitando Magallanes, iba y volvía desde Santiago sin aterrizar
Lucas Ulloa Intveen
Entre el 23 y 30 de septiembre, la Fuerza Aérea de Chile mantuvo operando sobre el extremo austral su avión de alerta temprana y control aerotransportado Boeing E-3D Sentry, reconocible por el radar rotatorio sobre su fuselaje. El avión no se instaló en la región. Cada jornada despegaba de la Base Aérea Pudahuel, en Santiago, sede del Grupo de Aviación N°10, volaba hasta Magallanes, operaba durante varias horas y regresaba a la capital sin aterrizar ni cargar combustible en Punta Arenas. Según el seguimiento aéreo recogido por el portal especializado defensa.com, completó al menos cinco jornadas de vuelo sobre el sur. Consultada por este medio, la Fach indicó que el despliegue coincidió con la visita de los F-16 a la región y con los ejercicios que realizaron en conjunto.
El avión no pasó inadvertido. En la plataforma Flightradar24 aparecía con el indicativo “Kaiser”, lo que permitió seguir su trayectoria en tiempo real y salir a fotografiarlo. “Es completamente novedoso para nosotros, porque Magallanes siempre había estado un poco lejano a las actividades de la Fuerza Aérea, que se concentraron más en el norte durante todas estas décadas”, afirmó Mario Esquivel, de Magellan Space Industries. Esquivel siguió el despliegue para que la comunidad tuviera un registro del paso del avión.
Según el seguimiento de Esquivel y las capturas de Flightradar24 obtenidas por este medio, cada vuelo seguía un patrón similar. El Sentry bajaba desde Santiago por la cordillera, cerca de los Campos de Hielo Norte y Sur, pasaba por Puerto Natales y entraba a Magallanes. Ahí trazaba una elipse en torno a isla Riesco, entre los senos Skyring y Otway, a unos 9.700 metros de altura. Ese patrón, conocido como “hipódromo”, es habitual en estos aviones: mantienen una órbita fija mientras el radar vigila el espacio aéreo y coordina a los cazas. Cada viaje de ida y vuelta, sin escalas, tomaba unas 11 horas.
En los primeros días, el avión cerraba sus circuitos con un paso sobre la ciudad. “Generalmente daba unas tres a cuatro vueltas, y luego el avión ingresaba hacia Punta Arenas”, relató Esquivel. Allí hizo aproximaciones a baja altura sobre la pista de Chabunco, sin aterrizar. “Esta vez lo veíamos a menos de 500 metros de altura”, contó, y destacó las maniobras de giro de un avión de ese tamaño, con el radomo a cuestas, que a su juicio “requiere mucha habilidad”. En las jornadas siguientes, el Sentry siguió orbitando sobre isla Riesco, pero ya sin pasar por la ciudad.
Primera vez en décadas
Para Esquivel, no se veía en Magallanes un despliegue de esta magnitud desde fines de los años 80 o comienzos de los 90. Recordó que el Cóndor, el avión radar que el Sentry reemplazó, rara vez vino a la región -“me parece que nunca vino”- , y que hacia 1996 pasó el Aguila junto a aviones Pantera, “pero muy arriba en el cielo”.
El Sentry se sumó a una operación iniciada el 21 de septiembre. Ese día aterrizaron en Chabunco cinco cazas F-16 Block 50 del Grupo N°3, de Iquique, para un entrenamiento de unos 20 días junto a los F-5E/F Tigre III del Grupo N°12, que resguardan el espacio aéreo austral. Participó también el avión tanquero KC-135E, fotografiado con su brazo de reabastecimiento extendido junto a los F-16. Según la Fach, los ejercicios buscan reforzar el entrenamiento entre unidades de distintas zonas del país en una región de geografía y meteorología complejas.
Radar volador
El Sentry es un Boeing 707 modificado, con un radar de más de 400 kilómetros de alcance, equivalente a más de 500.000 kilómetros cuadrados de espacio aéreo. Detecta, identifica y sigue aviones que vuelan bajo sobre tierra o mar, además de buques, y dirige a los cazas propios. Lleva cinco tripulantes de vuelo y hasta 13 operadores de misión.
De la RAF a Chile
El E-3D entró en servicio en 1991 en la Royal Air Force y participó en misiones británicas y de la Otan en Irak, Afganistán, Libia, Medio Oriente y el Caribe. Londres retiró su flota en 2021 y ofreció los aviones a Chile, en el marco del largo historial de traspaso de material militar excedente entre ambos países. Chile compró tres: dos para volar y uno como fuente de repuestos. El monto nunca se ha hecho público.
El primero aterrizó en Santiago el 27 de julio de 2022 con la matrícula británica ZH103. Es la misma con que hoy aparece en Flightradar24, donde la plataforma todavía lo identifica como avión de la “Royal Air Force”. Los Sentry reemplazaron al Cóndor, un Boeing 707 de 1965 que la industria israelí convirtió en avión radar: su radar era más avanzado, pero el avión estaba prácticamente fuera de servicio.
El despliegue coincide con la discusión sobre las capacidades aéreas en el extremo sur. El 6 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó una resolución que pide al Presidente acelerar el reemplazo de los F-5 Tigre III y fortalecer la defensa en la macrozona austral.




