Agua potable para Puerto Williams y la equidad territorial
La reciente obtención de la recomendación técnica favorable (RS) para la Etapa 0 (“Obras Tempranas”) del Plan Maestro de Saneamiento Sanitario de Puerto Williams marca un hito de enorme relevancia. Esta resolución del Ministerio de Desarrollo Social representa una respuesta concreta a una demanda de larga data de los habitantes de la Isla Navarino, quienes por años han esperado por el fortalecimiento de la infraestructura sanitaria básica en la capital provincial.
Con una inversión cercana a los 2.344 millones de pesos y una ejecución contemplada en siete meses, la iniciativa contempla la instalación de nuevas tuberías y la modernización de la red existente. Este proyecto beneficiará directamente a más de 2.000 pobladores, mejorando la presión y asegurando la continuidad del suministro de agua potable. Tras superar la evaluación técnica, el proyecto deberá tramitar sus fondos ante el Consejo Regional e iniciar el proceso de licitación, por lo que se proyecta que las obras comiencen durante el próximo año.
Este avance trasciende la mera gestión de infraestructura urbana, pues es deber ineludible del Estado generar las condiciones favorables para el poblamiento en zonas extremas y estratégicas del país. Mantener carteras de proyectos sólidas y con rentabilidad social para localidades aisladas es la vía efectiva para saldar deudas históricas y concretar una verdadera equidad territorial. Garantizar servicios básicos de calidad no es un privilegio, sino un requisito indispensable para afianzar el desarrollo y la soberanía efectiva en el extremo sur.
Como bien lo remarcó ayer el alcalde de Cabo de Hornos a propósito de nuevos dichos desafortunados de un general (r) argentino, no se puede hablar de soberanía efectiva si las comunidades que habitan los territorios más apartados sienten que sus necesidades no son escuchadas. Recordó que las organizaciones sociales de la comuna han expresado diversas inquietudes y levantando legítimas demandas, las cuales deben ser escuchadas por las autoridades nacionales.
Por ello, cabe valorar el inminente inicio, gracias a la obra sanitaria, del Plan Maestro estructurado en cuatro etapas. Es vital que los procesos presupuestarios y administrativos fluyan con la celeridad que la comunidad merece, asegurando que los compromisos asumidos se traduzcan prontamente en una mejor calidad de vida para Cabo de Hornos.
El Estado debe expresarse en hechos concretos.




