“Hombres G: Los mejores años se nuestra vida”. ¡¡Sufre, mamón!!
Por Guillermo Muñoz Mieres,
periodista
España, 2026
Directores: Charlie Arnaiz y Alberto Ortega
En Netflix
Para quien ignora el contenido de este documental estrenado por Netflix, el solo título no puede ser más cinéfilo, porque alude a “G-Men, contra el imperio del crimen” (1935), película protagonizada por el legendario actor James Cagney, y a “Los mejores años de nuestras vidas” (1946), obra maestra dirigida por William Wyler sobre los traumas de la guerra y la dura reinserción social.
Pero no es ni lo uno ni lo otro, quizás todo lo contrario, aunque quizás no tanto, porque su material es la historia de la banda pop española “Hombres G”, que irrumpió en la escena musical a principios de los años 80, cuando dominaban el casete, las revistas y los clubes de fans, que podrían ser lo más cercano, en aquel tiempo, a lo que hoy conocemos como redes sociales.
Y lo que relata “Hombres G: Los mejores años de nuestra vida” es el encuentro, desencuentro y reencuentro de David Summers, Daniel Mezquita, Javier Molina y Rafael Gutiérrez desde sus orígenes, cuando eran una simple banda de “chavales” con letras que, en su momento, parecían frívolas para la crítica vanguardista, pero que el tiempo, con su lucidez de siempre, coloca tarde o temprano en su lugar. Esa misma lucidez es la que, tras una separación no anunciada de diez años, los hace retornar a los escenarios, porque descubren gracias a internet que sus temas han seguido siendo tarareados por nuevas generaciones.
Y lo hace con una estructura similar a la que hemos visto en otros documentales estrenados por Netflix sobre bandas pop, como “Wham!” (2023) o “Devo: La banda más incomprendida de EE.UU.” (2024), sin necesidad de la voz en off de un narrador, apoyándose en los testimonios cercanos de sus protagonistas, imágenes de archivo de revistas, programas de televisión y videos caseros, con un montaje versátil que asimila el collage de datos que a todo fan y no fan le bastaría para entender, optando por desechar el seguimiento de una conservadora línea cronológica sobre la banda y asumir un relato que combina dinámicamente el presente con el pasado.
Por eso están los conciertos masivos actuales, donde se corea su nombre, los de sus inicios, las imágenes de sus rostros más viejos junto a las de su juventud y la pregunta a cada uno de los integrantes sobre cómo les gustaría comenzar esta película. Y aunque las respuestas de David, Javi, Dany y Rafa son diferentes unas de otras, en el fondo los realizadores del documental saben del poder del cine y de que, cualquiera sea la decisión, se puede llegar al mismo lugar, porque el camino ya está recorrido y no hay vuelta atrás.
“Hombres G: Los mejores años de nuestra vida” es coherente con el material que tiene en sus manos, jugando con su relato mediante cierta ironía lúdica en las fotografías, los caracteres o los fragmentos de audio de sus conciertos que, si bien rescatan su esencia pop, también logran generar una atmósfera de nostalgia.
Y aunque se extraña una explicación mayor de su fenómeno —solo están allí Ana Torroja y Alejandro Sanz para hacerlo—, esto no disminuye lo esencial: ver un documental que, recordando uno de sus hits, ya nos dice que lo vamos a pasar muy bien.




