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Rusia apuesta por el español en la educación pública

Por Agencias Viernes 23 de Octubre del 2020

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La alta demanda se debe a la obligatoriedad de aprender dos lenguas extranjeras.

El español está de moda en Rusia. En los últimos años se ha triplicado el número de estudiantes de la lengua de Cervantes en la educación pública, donde ahora es obligatorio estudiar un segundo idioma, además del inglés.

La música latina, el fútbol o las tapas engancharon a los rusos hace mucho, pero sólo en los últimos años han animado a sus hijos a aprender a hablar el idioma.

Ahora, ya no se trata de estudiar inglés y chapurrear la lengua del país donde los padres tienen una casa de veraneo. El español ya no sólo “suena bien”, sino que es “una herramienta de trabajo” y una inversión en el futuro de los hijos.

Todo empezó con la apertura del Instituto Cervantes (2002), aunque la “fiebre” surgió “hace cinco o seis años”, cuando el gobierno ruso impuso la obligatoriedad de estudiar una segunda lengua extranjera.

Según explica Yelena Skurenko, jefa del Servicio de Control Financiero del Departamento de Educación y Ciencia, “prácticamente en cada clase hay un estudiante de español”.

Son dos horas a la semana, clases que son gratuitas, pero existe la opción de horas adicionales de pago, tanto para los escolares como para adultos, añade.

En dicho centro hay ya 170 alumnos de español, por lo que han tenido que contratar a otro profesor.

“Ahora hay más de 43.000 alumnos en más de 300 escuelas. Estamos presentes en la mitad del país -más de 40 regiones- y en casi todas las grandes ciudades”, comentó Aurelio Llaneza, agregado de Educación de España en Rusia hasta septiembre pasado.

Sin contar las escuelas privadas e internacionales, en Moscú hay 126 centros donde se estudia el castellano; a lo que hay que sumar decenas de centros en San Petersburgo, Kazán, Nizhni Nóvgorod, el sur del país -Rostov del Don, Krasnodar, Stávropol- y el Cáucaso.

Con todo, admite que “el español aún está muy lejos del francés y el alemán”, lenguas muy populares entre la aristocracia rusa desde hace siglos.