Necrológicas

Representantes de la música popular y docta son reconocidos con el Premio a la Música Nacional

Por Agencias Miércoles 25 de Noviembre del 2020

Compartir esta noticia
119
Visitas

Cinco representantes de la música chilena fueron reconocidos ayer con una distinción otorgada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Se trata del Premio a la Música Nacional Presidente de la República, que resalta la trayectoria y el legado que los músicos chilenos entregan al patrimonio cultural y artístico.

Este estímulo se otorga desde 1999 y hasta ahora había reconocido a 85 artistas, agrupaciones e instituciones del país.

En esta oportunidad los premiados son cinco profesionales. Se trata de la cantante Gloria Simonetti en la categoría Música Popular, el director de coros y conjuntos musicales Guido Minoletti en Música Docta; la fundadora y directora del grupo folclórico infantil Los Chenitas de San Bernardo, Elena Valdivia, en Música de Raíz Folclórica; el escritor y editor del libro-antología “Opera Nacional, así la llamaron. 1898 – 1950”, Gonzalo Cuadra (Edición Musical); y el creador del Sello Leutun, autor del mayor registro fonográfico en discos compactos grabados en Chile, Ricardo Gómez (Producción Fonográfica).

La ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, manifestó que cada uno de los premiados “desde su vereda en el ámbito de la música nacional ha contribuido al acervo cultural del país y por eso estamos reconociendo su trayectoria y el aporte que han realizado a esta disciplina”.

Cada ganador de los tres géneros musicales reconocidos en la ley nacional recibe un diploma y un estímulo en dinero de 270 UTM. Los premiados en las categorías de Edición Musical y Producción Fonográfica reciben un diploma.

Trayectoria y aporte a la música nacional

Música Popular: Gloria Simonetti inició su carrera profesional en 1967, cuando firma contrato con RCA Víctor, quienes la presentaron en los Festivales de Viña 68 y 69. Con más de 40 álbumes editados, sus interpretaciones de “Mira mira”, “Prohibido”, y su versión de “Gracias a la vida”, la cantante permanece vigente aportando su experiencia y grabando con artistas generacionalmente más jóvenes.

Música Docta: Guido Minoletti Scaramelli. Director de coros y conjuntos musicales de reconocida trayectoria. Completó sus estudios formales en Estados Unidos gracias a una beca Fullbright. Fundador y primer director del Coro de Cámara de la Pontificia Universidad Católica de Chile y del Coro de Madrigalistas de la Universidad de Chile. Fundador del Coro de Cámara de la Universidad Alberto Hurtado y del Coro Solistas de Santiago. Ex director del Coro Sinfónico de la Universidad de Chile y de la Camerata Vocal de la misma casa de estudios y de otros relevantes coros en Chile y el extranjero.

Formador y profesor de generaciones de directores corales en varias universidades del país y permanente colaborador y profesor de iniciativas nacionales como Crecer Cantando, del Municipal de Santiago.

Música de Raíz Folclórica: Elena Valdivia. Fundadora y directora del Grupo Folclórico Infantil Los Chenitas de San Bernardo”, nacido en 1964 y con quienes ha realizado numerosas giras por América y Europa. Es profesora de Educación General Básica, Licenciada Escuela Normal de Curicó. Fue reconocida con el Premio a la Trayectoria Margot Loyola 2018, en la categoría Formación.

Producción Fonográfica: José Ricardo Gómez. A comienzos de los ‘90, junto a Nano Acevedo, crearon el sello discográfico Ceibo, con el que alcanzaron a realizar diez producciones fonográficas. En 1992 creó el Sello Leutun y dio vida a la colección Poetas-Chile Siglo XXI, que incluye la grabación de más de cien poetas chilenos en su propia voz, entre ellos: Armando Uribe, Oscar Hahn, Manuel Silva Acevedo, Pedro Lastra y Floridor Pérez. Esta colección es el mayor registro fonográfico en discos compactos grabados en el país, con la propia voz de los poetas.

Edición Musical: Gonzalo Cuadra Balagna.Escritor y editor del libro-antología “Opera Nacional, así la llamaron. 1898 – 1950”, que se convirtió no sólo en el primer libro publicado sobre ópera chilena, sino también en la primera vez que se realiza una edición de este género. La totalidad de las óperas antologadas provienen de manuscritos de los compositores y para llegar a ellos se realizó una investigación de 10 años.