Necrológicas
  • Ignacio Vera Vera

Sentido recuerdo hicieron sus colegas tras la muerte de la educadora Miriam Gallegos Aguila

Por La Prensa Austral Viernes 8 de Enero del 2021
Noticias relacionadas

Compartir esta noticia
5,693
Visitas

Por Jaime Bustamante

Víctima de una larga y penosa enfermedad falleció al amanecer de este 7 de enero la destacada profesora Miriam Gallegos Aguila (68). La docente nació en Punta Arenas y realizó sus estudios en el Liceo Sara Braun. Una vez terminado sus estudios pedagógicos en la Universidad del Norte de Antofagasta regresó a Punta Arenas incorporándose en 1981 al cuerpo de profesores de la Escuela Pedro Pablo Lemaitre, donde permaneció por más de 30 años.                                                                                                                                        Fue en esta casa de estudios de calle El Ovejero donde desarrolló su carrera profesional ganándose el cariño y estima de estudiantes, apoderados, colegas y comunidad en general.                                                                                           Nancy Palavicino, profesora que compartió muchos años con Miriam la recordó con sentidas palabras: “Con mi querida amiga Miriam trabajamos 25 años en la querida Escuela Pedro Pablo Lemaitre. La recuerdo como una maestra cariñosa con sus alumnos, apoderados y compañeros de trabajo, siempre llena de energía. Muy preocupada del quehacer pedagógico. Formamos un equipo muy unido que hasta estos últimos meses nos comunicábamos por WhatsApp diariamente y reuniéndonos para los cumpleaños, aniversario de nuestra querida escuela o celebrando despedidas”.                                                                     Desarrolló con gran éxito la asignatura de matemáticas incorporando un gran concurso de juegos relacionados con su especialidad.                                                                                                                                  

El inspector Pedro Aguilera, ingresó a la escuela en 2002 y desde entonces conoció del trabajo de la maestra: “Si puedo calificarla con dos palabras serían, persona única e irrepetible. Como docente una tremenda profesora, preocupada del día a día de sus alumnos. Los estudiantes le devolvían las sonrisas que de ella emanaban, con un compromiso ciego con su profesora. Irrepetible, porque siendo una sensacional profesora, era una mejor persona. Siempre preocupada de sus colegas. Sus talentos eran tantos que es imposible recordarlos todos. Con la partida de Miriam Gallegos la escuela pierde una parte importante de su historia”.     

Otra compañera de ruta en el camino docente fue la profesora Eliana Ruiz. “Guardamos lo más bellos recuerdos de los momentos compartidos, donde todo era alegría y felicidad, nos contagiabas con tu sonrisa. Estamos tristes por tu partida. Te extrañaremos, pero siempre estarás en nuestro recuerdo, el de tu gran grupo, como tu decías, “Amiguitas de mi corazón”.                                                                                                           

Creadora de los juegos matemáticos, transformaba la escuela en una gran fiesta. Este trabajo enorme era programado y realizado por ella. Junto a un grupo de profesoras cultivó una sincera amistad que perduró aun luego de dejar las aulas.                                                                                                                               Olga Navarro Pérez directora por muchos años de la Escuela Lemaitre, dijo que “al mencionar el fallecimiento de nuestra colega, amiga, profesora ejemplar, Miriam Gallegos, su recuerdo viene a nosotras como significativo rayo de luz, como siempre, inundando el espacio con sonrisas, alegres historias, feliz por juntarse con sus alumnos y también con sus colegas. Se le veía como persona feliz de su profesión, con alumnos que la querían, respetaban, se veían felices de tenerla a ella como su gran guía. Ellos la reconocían como ‘gran maestra’ y ella se sentía y comportaba como madre de ‘sus niños’.

La profesora Antonia Robledano, compartió un largo tiempo con Miriam, en la despedida señala: “Querida amiga, hoy partiste a la casa del Señor, pero dejaste en nosotras, tus amigas de años, un tremendo vacío, difícil de llenarlo, pues como olvidar en nuestras juntas tu alegría, tu risa espontánea, tus ganas de disfrutar de la vida, siempre con una sonrisa a flor de piel, una talla que nos hacía reír. Un beso al cielo para ti amiga”.

Le sobreviven su esposo Nelson Vergara Maldini, también profesor, y sus hijos Cristián, Macarena y Leslie. Miriam era hija del laureado entrenador de boxeo Manuel Gallegos. Sus exequias se realizaron este jueves, a las 16 horas, en el Cementerio Municipal.