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Apuntes Constitucionales III, Congreso Nacional y Poder Judicial

Por Carlos Contreras Martes 19 de Enero del 2021
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Dos poderes del Estado tan determinantes y necesarios requieren una consideración especial y necesaria en la discusión constitucional pues, a mi juicio, requieren ajustes acordes a la realidad y estos ajustes deben perdurar en un tiempo mayor, pues estas instituciones requieren estabilidad para su desarrollo y eficiencia.

Respecto del Congreso Nacional, del Poder Legislativo las principales propuestas transitan desde la mantención de la estructura bicameral con ajustes en su número, hasta la necesidad de modificar su estructura a una sede unicameral; desde ya no emitiré pronunciamiento respecto de la forma de elección de sus integrantes, pues ello forma parte de lo que se denomina Justicia Electoral y Servicio Electoral si asumimos la necesidad de mantener estos dos aspectos regulados en un mismo espacio.

Particularmente creo que ambas posiciones tienen fortalezas y debilidades considerando algunos aspectos. Si se mantiene la estructura bicameral no es posible reducir su número, a mi juicio es necesario incrementarlo para otorgar una representación más consistente con la diversidad del país a riesgo de incrementar los plazos para la tramitación de las leyes considerando, precisamente, el proceso natural de debate de diversas posturas; el problema es que en dicha situación es necesario dar cuenta de una representación proporcional en el ámbito humano y regional. Si se avanza a una estructura unicameral, sin desatender la necesidad de representar adecuadamente a la ciudadanía en cuanto a la geografía y a la población, se debe considerar que la existencia de una sola cámara no permite contar con un término o tiempo de reflexión para dar a luz a nuevas leyes como acontece cuando existen dos cámaras y esto es especialmente importante cuando existe poca civilidad y preparación en las fuerzas políticas. Creo que este será un tema de importancia y trascendencia que será materia de discusión y me inclino por la mantención de un sistema bicameral por reflejar de mejor manera nuestra tradición y funcionamiento democrático y porque permite una adecuada atomización del poder en cuanto a su ejercicio.

En cuanto al Poder Judicial existen, a lo menos, dos aspectos de trascendencia que debemos considerar. El primero se refiere a la necesaria autonomía económica y administrativa del Poder Judicial, pues me parece necesario que ya es tiempo para que el Poder Judicial, por medio de su órgano superior la Excelentísima Corte Suprema, disponga de sus recursos sin mediar gestión alguna del Poder Ejecutivo para su administración, pues es evidente que dicha circunstancia que se mantiene hasta hoy afecta la necesaria autonomía del Poder. El segundo de los aspectos a considerar es el proceso de integración del Poder Judicial cuando se producen vacantes en los cargos de las magistraturas titulares, pues en la actualidad existe un proceso que inmiscuye a los Poderes Ejecutivo y Judicial, generándose ternas en el Poder Judicial para la selección del Poder Ejecutivo en la mayoría de los casos y con intervención del Poder Legislativo cuando se trata de la Corte Suprema de Justicia; al respecto soy partidario de autonomía en la decisión por parte del Poder Judicial, pero dicha autonomía debe contar con mecanismos de control por parte de los otros poderes del Estado con el objeto de precaver eventuales conflictos de índole administrativo o legal.

Es preciso recordar que estas columnas aspiran a poner en evidencia las principales discusiones y compartir algunas ideas con respecto a las soluciones y respuestas a las interrogantes que se puedan plantear, pero no se puede desconocer que el contenido de la discusión misma requiere conocimientos afianzados que los constituyentes deben tener a su alcance, personalmente o por medio de asesores que efectivamente cuenten con el conocimiento necesario para defender las posibilidades que se generen en la discusión.