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Sobre las declaraciones de autoridades argentinas respecto a las aguas chilenas

Por La Prensa Austral Miércoles 18 de Agosto del 2021

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Carlos Parra Merino
Ex Agregado
Comercial en China

 

He quedado impactado con las recientes declaraciones de autoridades de la República Argentina respecto de nuestras aguas, y espero que el Ministerio de Relaciones Exteriores deje absolutamente en claro la posición chilena, como corresponde.  Chile ha cedido mucho en su historia en su vocación por la paz. El Tratado de Límites de 1881 se negoció con nuestros vecinos trasandinos cuando estábamos en guerra con Bolivia y Perú. Les cedimos buena parte de la Patagonia, pero nunca el estrecho de Magallanes. Lo internacionalizamos a perpetuidad para su uso, sin renuncia de soberanía, para que quedara abierto a todas las naciones que aceptaran surcar sus aguas en paz.

Hace muchos años, tuve el honor de integrar la Agencia Arbitral del Beagle hasta 1973. Según opinión del Embajador Jorge Berguño Barnes, la contribución más importante que hice en ese litigio fue convencer al gobierno de Chile que el fallo fuese en derecho y no en equidad, como venía originalmente pactado. Ese cambio, en definitiva, hizo toda la diferencia ya que  la República Argentina no se opuso a esta propuesta de Chile, y se  firmó con ese carácter, dándole intangibilidad futura.

Hacia adelante, es evidente que si llegásemos a tener una relación cualitativamente mejor con países afines como Argentina, Uruguay y Paraguay, podríamos experimentar una mayor integración, y ello -tal vez- tendría alguna consecuencia respecto del acceso a las plataformas continentales o a la pesca, tanto en el Atlántico como en el Pacífico. Pero hoy eso se ve aún lejano y habrá que desarrollar una buena mezcla de confianza, intercambios y visión compartida de futuro. Por ahora, nuestro país debe concentrarse en mejorar las conexiones viales y ferroviarias entre regiones chilenas y provincias argentinas, fomentando la amistad y la confianza entre ambos países.

No obstante lo dicho, debemos seguir atentamente el desarrollo de situaciones controversiales que pudieran pasar a mayores en el ámbito internacional. El Paso de Drake es la vía más importante para el desplazamiento de las flotas que navegan entre el Pacífico y el Atlántico. La mayor parte de esas aguas son internacionales, pero también está allí parte de nuestros mares territoriales, zonas contiguas y económicas exclusivas divididas por una línea de norte a sur, que aunque tenue, sí existe. Sobre ello debemos buscar un enfoque común, ante posibles nuevas controversias, sin renunciar a ninguno de nuestros derechos legales.

Hoy ya vivimos los efectos del cambio climático, la disminución de los recursos hídricos, el aumento paulatino del nivel del mar y el avance de la sequía. Para enfrentarlos necesitamos la paz. En ambos lados de los Andes, en el pasado fuimos neutrales durante dos guerras mundiales que asolaron al mundo. Debiéramos conservar ese camino, considerando incluso la no alineación en tiempos de paz. En Chile, la Convención Constitucional no puede ignorar la absoluta necesidad de tomar medidas que aseguren esa paz para nuestro país.