Necrológicas
  • Angela Irlanda Navarro Arteaga

Trabajo social, una profesión con 96 años de historia

Por La Prensa Austral Viernes 12 de Noviembre del 2021

Compartir esta noticia
763
Visitas

Walter Manuel Molina Chávez,
Trabajador Social,
Doctor en Ciencias de la Educación
Postdoctorado en Ciencias Sociales

El 4 de mayo del año 1925 se crea en Chile la primera escuela de Servicio Social y esta llevó el nombre del Dr. Alejandro del Río Soto-Aguilar, un destacado médico higienista    y pionero de la medicina social en Chile. Por ello, en sus primeras décadas de vida, la formación profesional de las y los asistentes sociales tuvo una impronta formativa que hacía énfasis en los aspectos médico-sociales que desde esta perspectiva de análisis hacían parte relevante en la configuración de los problemas y necesidades de los distintos sectores de la sociedad chilena de la época. Posteriormente, en la segunda mitad del siglo XX, específicamente en el año 1950, un grupo de asistentes sociales convocan a una jornada de análisis de la realidad social de la época, que en pleno gobierno del inefable Gabriel González Videla (1946-1952), estaban decididos a denunciar y visibilizar las estructuras sociales anacrónicas que desde su punto de vista eran la verdadera explicación de las situaciones de pobreza, insalubridad y desigualdad social en Chile.

En este complejo escenario histórico, los Asistentes Sociales realizaron sus jornadas de reflexión y análisis entre el 6 al 11 de noviembre de 1950, cerrando estos debates con dos grandes acuerdos que marcarían el desarrollo de la profesión en Chile. El primero, declara oficialmente el 11 de noviembre como el día del Asistente Social. Segundo, se constituye la Federación de Asistentes Sociales de Chile de acuerdo a la legislación vigente, y que años más tarde se transformaría en el Colegio de Asistentes Sociales fundado en octubre del año 1955 amparado en la Ley Nº 11.934 sobre colegios profesionales. De este modo, se consolida una historia de 96 años del trabajo social chileno. Se trata de una historia profesional dedicados a contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de todo un pueblo que ha transitado por múltiples escenarios de conflictos y luchas sociales que han permitido logros concretos, aunque insuficientes aún, en materia de bienestar social y desarrollo humano integral en sociedades donde el vínculo o lazo social se hace más frágil y la solidaridad humana cada vez más compleja y desafiante.

A 71 años de los hechos relatados, el Trabajo Social se ha consolidado como profesión y una disciplina académica que interviene multidimensionalmente sobre las necesidades humanas y los mecanismos sociales  profundos que bloquean su plena satisfacción. Hoy es una profesión/disciplina que hace parte de las ciencias sociales, y que desde ese lugar, aporta análisis, una comprensión e intervenciones sociales complejas. Se trata de una intervención situada, arraigada en los territorios, en los sujetos y colectivos sociales que lo requieran en los escenarios locales y globales contemporáneos. Por ello, cada 11 de noviembre en Chile se conmemora el día de las y los profesionales del Trabajo social, es decir, se celebra una profesión que emergió a la vida social “con las manos en la masa” y desde entonces trabaja con esa materialidad histórico-social que una  brillante historiadora (Illanes, 2006) denomina como el cuerpo-sangre del pueblo, es decir, un ser que habla  desde su necesidad, generando acción, protesta, movilización y respuestas creativas a las distintas crisis de supervivencia popular que han marcado la historia de Chile y del trabajo social crítico latinoamericano. En virtud de ello, vaya un gran y fraternal saludo a todas y todos los/las profesionales del trabajo social en su día.