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Tropicalización polar: el encuentro de mundos biológicos

Por La Prensa Austral Viernes 6 de Mayo del 2022

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Por Manuel Ochoa-Sánchez,

estudiante doctoral UNAM/CEQUA

 

E

l océano es muy diferente a lo largo y ancho del planeta, no obstante, se reconocen grandes regiones con condiciones ambientales parecidas. Estás regiones representan “cinturones” que rodean el planeta, por ende, latitudinalmente tienen ubicaciones parecidas. De tal forma que tenemos la región marina tropical, subtropical, templada y fría. Las condiciones ambientales de cada región están muy relacionadas con la biodiversidad que albergan. Aunque hay especies con capacidad para habitar regiones con ambientes muy distintos, como es el caso de las ballenas. No obstante, muchos organismos marinos se encuentran restringidos a su región marina de origen, pues no pueden tolerar las características ambientales que se encuentran en otras regiones. Sin embargo, las alteraciones fisicoquímicas en el océano, atribuidas al cambio climático, suceden con tal rapidez que las zonas templadas y frías, se están tornando más benignas para la migración de organismos con afinidades tropicales. Esto significa un auténtico choque de mundos, pues los organismos de los trópicos son muy diferentes a los de los polos. La migración de la biodiversidad tropical hacia las regiones marinas templadas y frías, se le conoce como tropicalización polar.

La temperatura y la acidificación, factores asociados al cambio climático están afectando al océano en este instante (¡y lo seguirán haciendo!). No obstante, existen muchas más afectaciones en curso, cuyas consecuencias en la biodiversidad marina aún no podemos anticipar con claridad. Los reportes más recientes del IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático por sus siglas en inglés), reconocen que la actividad humana ha provocado un aumento de 1.1 °C en la temperatura promedio del planeta desde mediados del siglo XIX. En el mejor de los casos, toda vez que logremos un cambio cultural y energético veloz y contundente, se podría limitar el aumento a 1.5 °C para el final de este siglo. Pese a ello, la situación actual es crítica. Entre algunas consecuencias actuales en el océano están: la desaceleración en las corrientes oceánicas y mayor deshielo en glaciares y polos. Esto afectará a millares de especies, desde los corales hasta nosotros.

La tropicalización polar no tiene buenos augurios para la biodiversidad de las latitudes polares. Las especies de afinidad tropical suelen ser excelentes competidores, por ende, acaparan los recursos con facilidad (algo así como “egoísmo”) y crecen rápidamente. En los trópicos, la competencia es intensa y cruel, así que sus habitantes deben ser fieros competidores. Por el contrario, las especies en ecosistemas polares, suelen llevar una vida más pausada, en la que las bajas temperaturas y la intensa fluctuación estacional generan organismos con ciclos de vida prolongados y de crecimiento estacional. Adicionalmente los trópicos rebozan en patógenos, cuya habilidad infecciosa es extraordinaria. La biodiversidad polar es muy vulnerable a la migración de estos patógenos, puesto que no los conocen, es decir, no tienen historial inmune que les defienda ante una potencial infección. La migración de patógenos es un proceso en curso, bien documentado en las latitudes elevadas del hemisferio norte, como en Alaska (McLaughlin y colaboradores 2005) o en la región norte del océano Atlántico (Vezzulli et al. 2016).

La tropicalización de los polos es un proceso en curso que no se puede detener, sin embargo, el constante monitoreo de los cuerpos de agua podría ser un recurso preventivo poderoso. Monitorear los cambios que ocurran en la región de Magallanes es un foco prioritario para la detección temprana de organismos de afinidades tropicales, potencialmente peligrosos. En el Centro Regional de Investigación fundación CEQUA, se colectan muestras de agua de diferentes partes del Estrecho de Magallanes, con el fin de caracterizar su biodiversidad actual y a futuro. Con ello, el CEQUA se posiciona como centinela de la biodiversidad de Magallanes y suma a los centros de investigación que contribuyen en la temática, con el importante objetivo de determinar la severidad de la tropicalización en la región.