Necrológicas

El centenario de la Aviación Naval

Jueves 23 de Marzo del 2023

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Comandante del Grupo Aeronaval Sur “Punta Arenas”
Capitán de Fragata Sebastián Palacios Rius

Este 16 de marzo la Armada de Chile conmemoró los 100 años de la Aviación Naval. Esta especialidad surge al entender la necesidad de incorporar el recientemente creado medio aéreo en apoyo a las operaciones navales.

El primer curso de aviadores navales comenzó en 1916, a 13 años de que se concretara la hazaña del primer vuelo de una aeronave registrado en el mundo. Las primeras incursiones aeronavales se dieron en 1919, mientras que el proceso de formación concluye el 16 de marzo de 1923, cuando el entonces Presidente Arturo Alessandri Palma firma el Decreto Supremo que crea a la Aviación Naval. Esto permitió el desarrollo de la actividad aeronaval durante toda la segunda década del siglo XX, convirtiéndose la Armada de Chile en protagonista del desarrollo de la aviación y de la aeronáutica nacional.

En 1930, durante el gobierno del Presidente de la República General de Ejército Carlos Ibáñez del Campo, se funde la Aviación de Ejército con la Aviación Naval, uniendo medios humanos y materiales para crear una nueva institución al servicio de la defensa del país, la Fuerza Aérea Nacional, que más tarde pasaría a llamarse Fuerza Aérea de Chile. En este proceso, la Armada traspasó al nuevo servicio medios humanos y materiales para su conformación y consolidación. Durante la década del cuarenta, las experiencias obtenidas en el empleo de aeronaves embarcadas en la segunda guerra mundial y la importancia que adquirió esta nueva y poderosa arma al servicio de las flotas navales, incentivaron a la Armada a enviar a oficiales a obtener el título de aviador naval a EE.UU., con la intención de recuperar la capacidad perdida de poseer un propio servicio aéreo que prestara el apoyo requerido para la fuerza de superficie. Esto permitió demostrar la especificidad que se necesita para operar aeronaves en el mar y lo conveniente de contar con una fuerza aeronaval permanente. En 1953 se firma el Decreto Supremo autorizando a la institución a mantener su propio servicio de aviación, permitiendo el renacimiento de la Aviación Naval.

La Aviación Naval actual es una fuerza de tipo de carácter operativo y aeronaval que, en forma estrecha y coordinada con las otras fuerzas de la Armada, asigna sus medios para la conformación de unidades o grupos de tarea, para su debido empleo en la defensa del país.

En defensa, la Aviación Naval aumenta la capacidad de detección de la flota con aviones de exploración e incrementa la capacidad ofensiva de ésta con helicópteros de ataque embarcados, proporcionando una herramienta para obtener el control del mar y proyectar el poder militar del país desde el frente marítimo.

En cuanto a la seguridad marítima, cumple roles de vigilancia, de policía marítima, rescate y salvaguarda la vida humana en el mar. Efectúa el apoyo de lugares aislados, reabastece faros habitados de difícil acceso y con su capacidad y flexibilidad para acceder a lugares donde nadie más puede, está presente en prácticamente todo el territorio nacional.

En el plano de la cooperación internacional, la Aviación Naval al ser parte íntegra del poder naval y al estar capacitada para interoperar con fuerzas de carácter multinacional, contribuye a la proyección del país en la consecución de objetivos de apoyo mutuo y de colaboración con otros países.

Grupo Aeronaval

Por otra parte, este 22 de marzo se conmemora la creación del Grupo Aeronaval Nº2 en 1984. Ese acto, vino a formalizar en forma definitiva la presencia de la Aviación Naval en la Región de Magallanes, que se remonta desde la década del 50. Hoy y después de 39 años, el Grupo Aeronaval Sur, está conformado por un destacamento de ala fija con capacidades de exploración y de transporte, un destacamento de ala rotatoria y una estación aeronaval con equipo de apoyo logístico, mantenimiento y transporte terrestre. Actualmente, este grupo aeronaval junto al Destacamento Aeronaval Puerto Williams han contribuido íntegramente en el cumplimiento de los objetivos institucionales y al desarrollo de la Región de Magallanes y la Antártica chilena, realizando tareas de exploración y vigilancia de espacios marítimos, búsqueda y rescate, apoyo a lugares aislados, reabastecimiento de faros, cooperación al desarrollo de las campañas antárticas y el indudable apoyo a la comunidad en casos de catástrofe.

En la actualidad no se concibe una fuerza naval moderna que no ostente de un servicio de aviación equipado y entrenado con doctrina aeronaval, porque la aviación naval es y debe ser el componente multiplicador de las fuerzas navales, así como también el factor atenuador de sus flancos e incertidumbres.