Necrológicas
Ex subsecretario de Relaciones Exteriores y polémica por el Centro Antártico Internacional

“Gabriel Boric, si quiere dejar un legado a Chile y a su tierra natal, tiene que asumir la iniciativa tal como en su día lo hizo don Gabriel González Videla con el Plan Serena”

Domingo 3 de Diciembre del 2023
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– Fernando Schmidt dijo que cree en la responsabilidad fiscal, pero más en unos pocos proyectos de largo plazo que engrandezcan al país.

– Para el embajador, este gobierno, que se aproxima a la mitad de su mandato, puede hacer mucho por una política antártica y austral en serio.

Creo firmemente en la responsabilidad fiscal, pero más en unos pocos proyectos de largo plazo que engrandezcan al país”, así lo planteó el ex subsecretario de Relaciones Exteriores, Fernando Schmidt, al referirse a la posibilidad de que, por razones presupuestarias, se termine desnaturalizando el proyecto y el diseño aprobados para el Centro Antártico Internacional de Punta Arenas.

Para el embajador, “de repente hay que ser audaces si queremos alcanzar metas ambiciosas. Por responsabilidad fiscal tal vez nunca habríamos construido en Chile un moderno rompehielos como el Viel, que debería entrar en funciones a fines del 2024. Por responsabilidad fiscal, posiblemente, jamás habríamos tomado posesión de Rapa Nui”, observó.

“La osadía en este tipo de proyectos con visión de futuro corresponde, sobre todo, al estadista. Es el Presidente de la República el que debe arriesgar su capital político y convencer a la ciudadanía sobre la importancia para el país de una determinada idea con proyección. Es el caso del Centro Antártico Internacional y la oportunidad es ahora, cuando el Presidente es magallánico. Pienso que Gabriel Boric, si quiere dejar un legado a Chile y a su tierra natal, tiene que asumir la iniciativa tal como en su día lo hizo don Gabriel González Videla con el Plan Serena”, remarcó.

Schmidt analizó este tema en su columna “Miremos al sur”, publicada recientemente en El Líbero.

Las primeras alertas de que el Ministerio de Obras Públicas (Mop) decidió sacrificar el diseño del Centro Antártico Internacional en Punta Arenas por motivos presupuestarios se dieron en El Magallanes y, luego, se replicaron en diarios nacionales como El Mercurio.

El proyecto había sido adjudicado el 2017 en un concurso internacional de arquitectura a la oficina de Alberto Moletto, uno de los profesionales más destacados de Chile. El llamado a concurso habría quedado vacante porque los requerimientos del proyecto arquitectónico superarían el monto asignado por el Mop.

El edificio en Punta Arenas que albergue el Centro Antártico Internacional no puede seguir postergándose si queremos de veras mantener una posición de liderazgo en la logística para la ciencia antártica del mundo entero. Un edificio como éste no es una construcción más en la capital de Magallanes. Está llamado a constituirse en un hito de vanguardia, algo que enorgullezca al que vive en la ciudad y llame la atención del visitante”, resaltó.

El embajador indicó que, si uno va a empaparse con temas antárticos en Nueva Zelandia o en Australia visita Christchurch y a Hobart, respectivamente. “Allí recibe al visitante toda una parafernalia de imágenes antárticas que van desde lo meramente lúdico y museístico al diseño de políticas, centros de investigación, conferencias y exposiciones especializadas en los desafíos del continente. Las dos ciudades le hacen sentir al turista que en ellas llegó a la Antártica. Sin embargo, ambas se ubican en paralelos al norte de la capital de Magallanes”, apuntó.

Logística antártica: Punta Arenas y Puerto Williams

Para Schmidt, el apoyo a la logística antártica es una vocación natural de Punta Arenas y el futuro de Puerto Williams también. Indica que allí pueden desarrollarse con profundidad las investigaciones sobre sistemas subantárticos, además de un turismo antártico complementado con la difusión del poblamiento austral, Darwin y la navegación, o cómo fuimos alcanzando en oleadas sucesivas el continente helado. La isla Navarino ofrece mucha historia y perspectivas.

“No obstanteese lejano trozo de Chile sigue aislado del resto del país. Una proyección antártica real nunca va a estar completa si ambos puntos, Punta Arenas y Williams, no están debidamente conectados. Por ello, resulta fundamental destinar más recursos para completar luego la ruta terrestre entre Estancia Vicuña al lado norte de la Cordillera Darwin y Bahía Yendegaia, en el lado sur, sobre el canal Beagle. Es fundamental también mejorar el puerto y el aeropuerto de Williams, obras postergadas por años o insuficientemente financiadas”, dijo.

En su columna, el embajador observó que, sin embargo, la ambición austral debe ir más allá. “Es necesario estudiar también la construcción de un camino que alcance el sur de la isla Navarino, frente a las islas Wollaston, junto a la construcción de una pequeña infraestructura portuaria en el lugar. Es posible hacerlo: si el Cuerpo Militar del Trabajo está atravesando lentamente la cordillera Darwin, con mayor razón debería poderse llegar desde Williams u otro punto de la parte norte de la isla, a una bahía abrigada en la parte sur.

“Un camino hacia el sur de Navarino refuerza la logística para abordar expediciones antárticas ahorrando muchas horas de navegación; sustenta nuestros derechos australes; apoya las actividades de la Armada en el Cabo de Hornos y puntos próximos; ayuda a las pesquerías de la zona y es un punto de apoyo para la mayor seguridad de la navegación austral”, indicó.

Ignoramos la Antártica

El ex subsecretario de RR.EE. expresó que el lunes 6 de noviembre casi sin darnos cuenta se celebró el día de la Antártica. “La mayor parte del país estuvo ensimismado en otros debates. Salvo por el lanzamiento de la revista Derecho y Política Antártica en la Universidad de Chile o la reedición de un clásico de don Oscar Pinochet de la Barra sobre el tema, el aniversario pasó desapercibido. Se sumaron algunas conmemoraciones en la Municipalidad de Cabo de Hornos, en el Inach en Punta Arenas, pero, en general, el resto del país ni se enteró.

“Esto ocurre -prosiguió Schmidt- porque ignoramos que el territorio antártico ocupa casi el 70% de nuestra superficie. Grave. No percibimos en serio su valor natural, geográfico, jurídico o político. Hemos avanzado, es cierto, pero debemos hacer más. No podemos dormirnos ni quedarnos en actitudes autocomplacientes por ciertos logros innegables”.

El embajador sostuvo que este gobierno, que se aproxima a la mitad de su mandato, puede hacer mucho por una política antártica y austral en serio. “Puede acompasar el discurso con la acción si quiere dejar un legado perdurable a Chile, una herencia que no divide, que es integradora. Sugiero incluso una fecha para algún anuncio: el 21 de noviembre, cuando se cumplen 70 años de la fundación de Puerto Williams, toda una epopeya de soberanía que fue más allá de la responsabilidad fiscal en 1953”, sentenció.