Desde Punta Arenas, cantante urbano Leevy sueña con “pegar un tema” en las radios santiaguinas
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– El artista urbano de 22 años cuenta cómo comenzó su camino en la música desde su habitación durante la pandemia y cómo hoy proyecta dar un paso clave en su carrera con un próximo traslado a Santiago.
Lo que partió como una forma de distraerse durante el confinamiento hoy se ha convertido en un proyecto musical con metas claras. Randy Alexander Levy Solar, conocido artísticamente como Leevy, ha construido su trayectoria desde Punta Arenas combinando aprendizaje autodidacta, trabajo colaborativo y una creciente presencia en escenarios locales.
El cantante recuerda que su interés por crear música surgió en medio del encierro sanitario, cuando comenzó a escuchar pistas y a escribir sus primeras letras, influenciado por el trap argentino.
En ese momento, sin acceso a estudios ni productores cercanos, decidió grabarse de manera casera utilizando su teléfono y su computador mientras desarrollaba sus primeras maquetas e ideas.
De la pandemia a
sus primeras canciones
El nombre artístico Leevy nace como un juego con su apellido. En un comienzo pensó en utilizar su nombre real, Randy, pero decidió cambiarlo para evitar confusiones con otros artistas del género. “Quería llamarme Randy, pero ya hay un reguetonero con ese nombre. Entonces jugué con mi apellido Levy y quedó Leevy”, explica.
Aunque comenzó influenciado por el trap argentino, con el tiempo su estilo evolucionó hacia el reggaetón. Entre sus referentes menciona a artistas de la escena urbana chilena. “Cuando descubrí a Marcianeke fue un punto clave. Después también escuchaba a Jordan, Pailita y Cris MJ. Eso me llevó a inclinarme más por el reggaetón”, afirma.
Actualmente su propuesta se orienta principalmente hacia un sonido bailable pensado para el escenario. “En los shows me gusta que la gente lo pase bien, que se mueva y disfrute. No me gusta cantar cosas muy tristes cuando estoy en vivo”, explica.
De grabar maquetas en su habitación pasó a presentarse en distintos espacios de Punta Arenas, como poblaciones, juntas de vecinos, pubs y discotecas.
Uno de los hitos más importantes de su carrera fue su presentación en el Carnaval de Invierno de Punta Arenas, donde actuó frente a miles de personas. “Ese ha sido el escenario más importante para mí hasta ahora. Postulamos y quedamos seleccionados entre varios artistas de la escena local, así que fue una experiencia muy significativa”, señala.
Actualmente trabaja junto al productor y beatmaker magallánico RNZ, con quien desarrolla gran parte de sus canciones. “Le hablé porque necesitaba un beat y terminamos trabajando juntos. Ahora hacemos todo en conjunto: los beats, la producción y el sonido final”, explica.
Pegar en la radio
Desde su perspectiva, la escena urbana en Punta Arenas ha crecido considerablemente en los últimos años. “Antes muy pocos se animaban a cantar. Ahora hay muchos artistas y la escena está súper activa”, afirma. Sin embargo, reconoce que el crecimiento desde el extremo sur del país presenta limitaciones. “A veces sentimos que tocamos techo acá. Falta más apoyo y más espacios para los artistas locales”.
En 2025 viajó a Santiago, experiencia que le permitió generar contactos y conocer de cerca la industria musical. “Fui sin conocer a nadie y en la primera semana ya tenía contactos, temas y lugares para grabar. Eso me hizo darme cuenta de que había que estar más allá”, relata.
Por esa razón planea trasladarse a la capital en junio junto a su equipo creativo, integrado por RNZ y JPoly, con el objetivo de dedicarse completamente a la música y ampliar sus redes dentro del género urbano. Aunque reconoce que muchos artistas buscan alcanzar un éxito masivo, Leevy afirma que su principal motivación está ligada a su familia.
“Obviamente todos quieren pegar un tema, pero mi sueño es poder vivir de la música y llevar a mi familia al norte para que estemos todos allá”, señala. En lo artístico se define con una palabra: “hiperactivo”. “Tengo ideas todos los días y quiero grabar siempre. Me gusta estar creando todo el tiempo”, concluye.




