Hasta los dueños de los caballares dijeron presente
¿Se acuerdan de la triste historia de Bicha y de todo el contubernio que hubo en marzo con la expropiación de los terrenos del Club Hípico, donde incluso les habrían negado el suministro de agua para saciar la sed de los animales que aún permanecían en el recinto? Con toda el agua que ha corrido bajo el puente y el aparente desentendimiento de la inversión, ahora los caballos hasta tienen ganas de salir a bailar. Ayer se lucieron desfilando por el Carnaval de Invierno. Cómo cambian las cosas. Bien dice el dicho: «La vida es una tómbola».




