Concejal y vecinos de Ojo Bueno denuncian ante la PDI envenenamiento de al menos siete perros en el sector
El concejal de Punta Arenas José Becerra Carvajal, junto a un grupo de vecinos del sector periurbano de Ojo Bueno, presentó una denuncia formal ante la Policía de Investigaciones (PDI) por una seguidilla de envenenamientos que hasta el viernes sumaba al menos siete perros con dueños afectados, algunos de ellos salvados gracias a atención veterinaria de urgencia. Los hechos se remontan al 3 de julio y desde entonces se extendieron hasta esta misma semana, constatando la muerte de otros tres animales hace sólo unos días.
“Aquí lo que lamentamos es una seguidilla de hechos (…) que preocupa porque este tipo de envenenamiento con sustancias tóxicas puede provocar no solamente el hecho particular de envenenamiento a perros con propietarios, sino también afectar a la fauna del sector, a niños y niñas que deambulan por el lugar”, señaló Becerra, quien pidió a la PDI investigar los hechos y activar los protocolos correspondientes, indicando que existen algunas sospechas sin confirmar sobre un posible responsable.
El concejal precisó que la denuncia se acompañó de un informe veterinario que consigna signos de envenenamiento en los animales fallecidos, y solicitó que se realicen necropsias para identificar con precisión la sustancia utilizada. El edil vinculó además el episodio a la falta de recursos institucionales para controlar la sobrepoblación canina en la comuna, y pidió al gobierno avanzar en su regulación.
Soledad Perkic, presidenta de la Agrupación de Parceleros Aves del Sur del sector, relató que los vecinos comenzaron a notar el patrón a través de grupos de WhatsApp, donde se compartieron fotografías de los animales. “El 3 de julio, el primer perrito que fue envenenado y de ahí ha seguido ocurriendo esto”, indicó. Según Perkic, dos perros fueron salvados con síntomas claros de envenenamiento, y todos los animales afectados son mascotas con dueño, no perros comunitarios ni asilvestrados. “Allá no tenemos perros asilvestrados ni perros salvajes, son todos perros de casa”, relató, aunque reconoció que en el sector rural es habitual que los animales se desplacen entre parcelas vecinas al no existir cierres de material sólido.
La dirigenta expresó preocupación adicional por la fauna silvestre del sector, donde hay avistamientos de pumas: “Ellos obviamente también pueden comer ese veneno, las aves de rapiña, y con esto proliferar las plagas de rata”. Los vecinos cuentan con cámaras de seguridad, pero hasta el momento no han logrado captar evidencia del hecho en flagrancia, y esta es la primera vez que presentan una denuncia formal por esta situación.
Una de las afectadas, Mónica Urbina, denunció la muerte de su perra: desapareció un sábado, no volvió a comer esa noche, y el domingo tampoco regresó a casa. Fue encontrada muerta al día siguiente en una parcela frente a la suya, en calle Concardis. La perra había sido de su hermano, fallecido hace tres años, quien se la dejó antes de morir. “Ella lo esperó a él en la calle tres días cuando él falleció (…) y ahora me la mataron y me la envenenaron”, reclamó Urbina, quien mantiene el cuerpo del animal refrigerado a la espera de una necropsia que permita establecer la causa de muerte. La vecina, que también tiene gatos que salen al exterior, pidió a la comunidad resguardar a sus mascotas: “Nunca había pasado, nunca (…) tengo una pena tremenda en estos momentos”.
La subprefecta de la PDI, Valeria Hernández Araneda, jefa de la Brigada de Investigación Criminal de Punta Arenas, confirmó la recepción de los antecedentes entregados por los vecinos y explicó que requieren de instrucciones del Ministerio Público para avanzar en las primeras diligencias. La oficial señaló que se trata del primer caso de este tipo que la unidad investiga en el sector, y recomendó a quienes enfrenten situaciones similares denunciar de inmediato ante la PDI o Carabineros, y evitar alterar el sitio del suceso -incluyendo no enterrar a los animales fallecidos- para preservar la evidencia disponible.
Consultado sobre la situación, el alcalde Claudio Radonich, expresó que hasta ese momento el municipio no había recibido ninguna denuncia formal sobre este episodio puntual, precisando que los casos de envenenamiento corresponden a un eventual delito cuya investigación compete directamente a la PDI y al Ministerio Público.




