Informe de EE.UU. volvió a incluir la acuicultura entre los sectores de Chile donde se detecta trabajo forzoso
- La mención alcanza a una de las principales industrias exportadoras de Magallanes en un momento sensible:
desde julio, el salmón chileno paga un arancel adicional de 12,5% para entrar al país del norte.
El informe anual sobre trata de personas del Departamento de Estado de Estados Unidos, publicado el 8 de octubre, volvió a incluir la acuicultura entre los sectores de Chile donde se detecta trabajo forzoso. La mención alcanza a una de las principales industrias exportadoras de Magallanes en un momento sensible: desde julio, el salmón chileno paga un arancel adicional de 12,5% para entrar a Estados Unidos, impuesto por Washington porque Chile no prohíbe de forma efectiva la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.
El informe mantiene a Chile en el Nivel 1, el más alto, al considerar que “cumple plenamente con los estándares mínimos para la eliminación de la trata”. Pero en su perfil del país señala que los tratantes explotan a víctimas de trabajo forzoso en la acuicultura, junto a la minería, la agricultura, la construcción, el comercio ambulante, el servicio doméstico y los sectores hotelero, gastronómico y textil.
El documento no detalla casos en la salmonicultura ni menciona regiones del sur, y la referencia no es nueva: ya figuraba en el informe de 2025. Entre las deficiencias generales que advierte está que el Estado no regula de manera efectiva a los reclutadores laborales ni los hace responsables por el reclutamiento fraudulento, el que se ha registrado por ejemplo en el sector salmonero para los buzos.
Un arancel sin exención
El informe se publica en plena disputa comercial. En julio, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) concluyó que Chile no ha impuesto ni aplicado efectivamente una prohibición de importar bienes producidos con trabajo forzoso, y desde el 24 de ese mes aplica una sobretasa de 12,5% a parte de las exportaciones chilenas. El cobre y el litio quedaron exentos, pero el salmón no, pese a que la industria pidió formalmente su exclusión. En 2025, Chile exportó a ese país unos US$2.131 millones en salmón fresco y congelado.
“Estados Unidos no necesita defenderse de la importación de salmón chileno”, ha dicho el presidente de SalmonChile, Patricio Melero. Loreto Seguel, del Consejo del Salmón, ha sostenido que el arancel encarece la oferta chilena sin proteger a un productor estadounidense comparable.
Una ronda de negociación en agosto terminó sin acuerdo, y la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales negocia ahora un Acuerdo de Comercio Recíproco con Washington. Hasta mediados de octubre, el salmón seguía fuera de la lista de productos exentos.
Las denuncias
en Washington
En el proceso ante la USTR, la Fundación Libera y el Centro Ecoceanos presentaron comentarios en los que documentaron 83 muertes de trabajadores de la salmonicultura entre 2013 y 2026. Denunciaron incumplimientos en el buceo, como límites de profundidad y tiempo que no se respetan, falta de aire de emergencia, demoras en el traslado a cámaras hiperbáricas y registros de buceo falsificados, además de listas negras contra trabajadores y el uso de la subcontratación para eludir responsabilidades. El Gobierno rechazó esas acusaciones y sostuvo que la medida no se condice con los estándares laborales del país.




