Armada desplegó seis buques y transportó 790 toneladas de carga en última campaña antártica
Un despliegue de seis buques y 266 días de operaciones registró la Armada de Chile durante la última temporada antártica, periodo en el que transportó a 600 pasajeros, movilizó 790 toneladas de carga y retiró 800 toneladas de residuos desde el continente blanco. A ello se suman 18 mil toneladas transportadas en el marco de la Operación Base Soberanía y la realización de 11 cruceros científicos. El balance fue presentado por el comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, contraalmirante Juan Soto Herrera, durante el Comité Asesor Antártico convocado por el gobernador regional, Jorge Flies, el pasado lunes.
En su exposición, Soto Herrera destacó el papel de la institución en la presencia del Estado chileno en el territorio antártico y el apoyo logístico a los operadores nacionales e internacionales. Entre las tareas desarrolladas también mencionó la instalación y mantención de 50 señales marítimas y 34 comisiones al Territorio Chileno Antártico, además del respaldo a las actividades científicas y de investigación.
El oficial explicó que la Armada cumple funciones que van desde el traslado de personal, materiales, víveres y combustible hasta labores de fiscalización pesquera, seguridad marítima y protección del medioambiente. En este despliegue participan distintas unidades, entre ellas el rompehielos Almirante Viel, el patrullero oceánico Fuentealba y el remolcador Lientur.
Este último integra la Patrulla Antártica Naval Combinada con Argentina, operación que contempla la presencia alternada de buques de ambos países cada 40 ó 50 días, con el propósito de responder ante emergencias, salvaguardar la vida humana en el mar y prevenir la contaminación del medioambiente.
Soto también destacó el aporte de la Armada a la investigación científica, recordando la realización del primer Crucero de Investigación Marina en Areas Remotas (CIMAR) Antártico, que permitió reunir a científicos de distintas universidades a bordo del Almirante Viel. A su juicio, las capacidades de este buque permiten ampliar las posibilidades de investigación y cooperación internacional en la zona.
El contraalmirante relevó, además, la importancia de fortalecer la presencia de la autoridad marítima en el territorio, encargada de recibir y orientar a las embarcaciones que llegan a aguas antárticas, entregar información sobre puntos de fondeo y coordinar las operaciones.
En ese contexto, se plantearon iniciativas de infraestructura vinculadas a la presencia marítima chilena, entre ellas una Capitanía de Puerto en la Antártica y la reposición de la Gobernación Marítima.




