Desempleo sube a 6,5% en Magallanes y se suma a la caída de 1,3% del Pib regional
Una nueva cifra negativa anotó la tasa de desocupación en Magallanes, la que alcanzó un 6,5% durante el trimestre móvil marzo-mayo de 2026, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas (Ine).
La cifra representa un alza de 0,4 puntos porcentuales en comparación con igual periodo del año anterior y marca un nuevo trimestre consecutivo de incremento. Este resultado se suma a la contracción de 1,3% del Producto Interno Bruto (Pib) regional durante el primer trimestre de 2026, según cifras preliminares publicadas por el Banco Central.
El aumento de la desocupación y la contracción del Producto Interno Bruto regional configuran un escenario económico que genera preocupación, ya que ambos indicadores reflejan un menor dinamismo de la actividad y del mercado laboral.
Este panorama se produce en un contexto marcado por la ralentización de proyectos de inversión que habían sido presentados como motores del desarrollo regional. Entre ellos figura el menor ritmo en la materialización de iniciativas vinculadas a la industria del hidrógeno verde, la paralización del proyecto para construir una nueva planta de Cervecería Austral y pocos anuncios de inversiones privadas.
En paralelo, el gobierno ha intensificado sus esfuerzos para impulsar el desarrollo de la salmonicultura en Magallanes, sector que busca consolidarse como una de las principales fuentes de crecimiento económico y generación de empleo para la región.
6.290 desocupados
El 6,5% de desocupación se traduce en 6.290 personas sin empleo. El incremento se explica porque la fuerza de trabajo regional creció 2,4% en doce meses, un ritmo superior al aumento de las personas ocupadas, que avanzó 2,0% en el mismo periodo. Como resultado, la cantidad de personas desocupadas aumentó 10,2% en términos interanuales, impulsada principalmente por quienes se encontraban en condición de cesantía, segmento que registró un alza de 23,1%.
El boletín del Ine muestra, además, una marcada diferencia por sexo. La desocupación femenina llegó a 8,8%, con un aumento de 0,7 puntos porcentuales respecto del trimestre marzo-mayo de 2025, explicado por un crecimiento de 5,8% en la fuerza de trabajo de las mujeres, superior al incremento de las ocupadas (5,0%). En los hombres, en tanto, la tasa de desocupación fue de 4,7%, con un alza de 0,2 puntos porcentuales, en un contexto de caída de la fuerza de trabajo masculina (-0,1%) y de los hombres ocupados (-0,3%).
Seremi del Trabajo
El seremi del Trabajo y Previsión Social, José Miguel Salas, señaló que “Magallanes mantiene una posición destacada en materia laboral, con indicadores que siguen ubicándonos entre las regiones con menor desocupación y mayor participación del país. Sin embargo, los antecedentes técnicos muestran que nuestra región comienza a reflejar una tendencia nacional que requiere especial atención: el empleo continúa creciendo, pero una parte importante de ese crecimiento está siendo impulsada por ocupaciones informales”.
En materia de empleo, la ocupación mostró un comportamiento más favorable. La tasa de ocupación regional alcanzó 64,5%, con un incremento de 0,7 puntos porcentuales en doce meses, mientras que la participación laboral llegó a 69,0%, subiendo 1,1 puntos porcentuales. El número de personas ocupadas creció en 1.908 respecto del año anterior, impulsado especialmente por la incorporación de mujeres al mercado laboral.
A nivel provincial, Magallanes registró una tasa de desocupación de 7,5%, superior al promedio regional, con una fuerza de trabajo de 83.705 personas, de las cuales 77.414 se encontraban ocupadas.
Baja del Pib
La contracción del Producto Interno Bruto (Pib) regional durante el primer trimestre marcó un giro significativo respecto del dinamismo que había caracterizado a la región en los periodos anteriores, cuando Magallanes lideró el crecimiento nacional con un alza de 4,9% en el tercer trimestre de 2025.
La caída regional fue explicada principalmente por el retroceso de la industria química y de la acuicultura, junto con una menor actividad en la construcción, todos sectores incluidos en el componente denominado “resto de bienes”. Estas actividades arrastraron el resultado hacia terreno negativo, aunque fueron parcialmente compensadas por el crecimiento de los servicios personales.
El consumo de los hogares anotó una baja de 0,4% en el trimestre, incidido principalmente por el menor gasto en alimentos y bebidas, dentro de los bienes no durables. El mayor gasto en restaurantes y hoteles compensó parcialmente este resultado.
Las exportaciones de bienes, en tanto, cayeron 0,5%, afectadas por menores envíos de productos químicos y material de transporte, aunque los embarques de productos elaborados de salmón atenuaron la disminución.
A nivel nacional, el Pib retrocedió 0,5% en el mismo periodo, con diez de las dieciséis regiones del país registrando contracciones. Magallanes se sumó así a esa mayoría, aunque con una caída menos pronunciada que las observadas en O’Higgins (-6,6%) y Biobío (-5,2%).




