Subsecretario del Trabajo descartó cambios en la Ley de 40 horas y planteó mayor flexibilidad para el turismo
El subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende, durante su visita a la región, salió al paso de las críticas que responsabilizan a la ley de 40 horas por el aumento del desempleo y adelantó que el gobierno evalúa una modificación centrada en la distribución de la jornada laboral, sin alterar su duración total, con foco en sectores estacionales como el turismo.
“La ley de 40 horas no se modifica en absolutamente una coma en relación a su duración”, enfatizó Rosende, precisando que los trabajadores seguirán cumpliendo 40 horas semanales o su promedio equivalente. Según explicó, el ajuste que estudia el Ejecutivo apunta a flexibilizar los ciclos en que se reparte esa jornada, no a extenderla ni reducirla.
Actualmente, la normativa permite distribuir la jornada en ciclos de hasta cuatro semanas, alternando por ejemplo semanas de 45 horas con otras de 35. El subsecretario planteó que ese plazo resulta insuficiente para actividades con temporadas más largas, como el turismo en regiones donde la afluencia se extiende de noviembre a abril. Ampliar el periodo de distribución, sostuvo, permitiría a las empresas repartir esas horas en más semanas sin afectar remuneraciones ni dotación de personal.
Respecto al vínculo entre la ley y las cifras de desempleo, Rosende evitó atribuirle un rol determinante en solitario. Reconoció que existen “temas relacionados con el costo del empleo” y con “modificaciones legales que se han visto en el último tiempo”, que sumados a factores externos -como conflictos internacionales- inciden en el mercado laboral, pero remarcó que la ley de 40 horas surgió como una política pública orientada a equilibrar la vida laboral y personal de los trabajadores.
El subsecretario defendió que otorgar mayor “adaptabilidad” a las empresas, sin tocar el estándar de 40 horas, puede traducirse en beneficios concretos para el empleo. “Puede provocar un efecto positivo sobre la empleabilidad, sobre la formalidad y sobre todo para seguir potenciando actividades económicas tan relevantes para una región y para el país”, afirmó, en referencia directa al sector turístico.
Rosende insistió en que el objetivo del cambio es que las empresas puedan “llegar también a fin de mes generando los mismos empleos, generando las mismas remuneraciones para sus trabajadores”, e incluso más contrataciones, sin perder el margen de gestión que hoy -a su juicio- limita el actual esquema de distribución horaria.




