Necrológicas

Remembranzas…

Por Jorge Abasolo Jueves 17 de Septiembre del 2026

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Todo tiempo pasado fue mejor, dice un axioma que se repite con facilidad de frase trabajada con mucho rigorismo.

No lo creo así literal ni metafóricamente. Pero las fotos, el encontrarse con un amigo de infancia o echar a volar la imaginación nos hacen creer que efectivamente el pretérito es más dichoso que el presente.

Falso, lo que pasa es que el presente nos encuentra más viejos, y al añorar la juventud, se añoran también sus vivencias, más puras y exentas del entorno indigesto en que pudieron haberse forjado.

Lo que echamos realmente de menos eso que yo llamo el tiempo intrascendente.

Usted me entenderá.

Mi pasado en el colegio fue torturante. El profesor de Artes Plásticas, Israel González era capaz de abofetearnos con tal de salirse con la suya. Como era arrogante, lo apodamos “El Cinco”. Era más que suficiente.

De mi profesora de francés no guardo buenos recuerdos. Era barrera y muy anciana.

¿Cómo olvidar a nuestra profesora de música, famosa por lo bajita y su notoria cojera, que se prestaba para las crueles bromas que le endilgábamos? El Rucio Rodríguez le puso “La Pata de Corchea”.

Tampoco puedo olvidar a David Burgos, agudo y rápido en sus respuestas cuajadas de humor. Una vez la profesora le preguntó:

– Usted Burgos, ¿va a dar el examen oral?

Burgos respondió con la rapidez del rayo:

– No, señorita. Prefiero inyectable…

¿Y cómo no recordar al flaco Horacio Sáez? Era tan flaco que decíamos que el pijama que usaba tenía una sola raya. También solíamos decirle que con corbata roja parecía termómetro.

Me lo encontré hace poco en reunión de excompañeros de curso, en casa del aludido “Rucio” Rodríguez. Vino con señora y barba incluida. Ahora está más crecido de los lados pero mantiene el buen humor con que le conocí en el colegio, cuando usábamos pantalones cortos y nuestro futuro consistía en pensar en los recreos.

Tengo una cosa clara: El primer día de clases de hace 30 años era muy diferente al primer día de clases del presente. Vamos aclarando el panorama, como diría Arjona:

ANTES: 07 AM. Mamá te sirve la leche, te peina con gomina y te lleva de la mano.

AHORA: 07 AM. Un señor que nunca viste antes, te grita: “¡De dónde venís llegando a esta hora!”.

ANTES: No llores. Te vengo a buscar en una horita.

AHORA: No te preocupes…Esta semana sin falta te paso a buscar.

ANTES: ¿Fumaste un cigarrillo Hilton en el recreo con tus amigos? Te quedas sin salida esta semana.

AHORA: ¿Te jalaste dos gramos de cocaína en plena prueba de Biología?

Si sigues así, no te llevo a Cancún a fin de año.

ANTES: ¿Qué tu compañera perdió la regla? Tendremos que hablar con el ginecólogo el próximo lunes.

AHORA: ¿Qué tu compañera perdió la regla? La semana pasada extravió la goma, el lápiz, el compás y hasta los cuadernos. ¡Qué mujer más distraída!

¿Qué todo tiempo pasado fue mejor?

No lo creo…pero a veces dan ganas de creerlo…

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