Cenabast apunta a la falta de un químico farmacéutico como el principal obstáculo para el acceso a medicamentos en Williams
La ausencia de un químico farmacéutico radicado en Puerto Williams es el principal cuello de botella que dificulta el acceso a medicamentos en la comuna más austral del país, especialmente los psicotrópicos y fármacos de salud mental, que requieren de ese profesional para ser dispensados. Así lo planteó el director (s) de la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud (Cenabast), Rodrigo Castro Apablaza, durante una visita en terreno a la Región de Magallanes.
En el marco de un despliegue inédito de la institución en la región -que incluyó reuniones en Punta Arenas, Puerto Natales y Porvenir con hospitales, la seremi de Salud, alcaldes y farmacias adheridas- , el directivo abordó la compleja situación de la provincia Antártica Chilena. Según explicó, mientras exista disponibilidad de un químico farmacéutico, buena parte de los demás problemas de abastecimiento se resolverían de manera casi automática, ya que “hay proveedores que pueden abastecer” una vez que el profesional está presente.
Castro detalló que actualmente Puerto Williams cuenta con un almacén farmacéutico -la “Droguita”- que funciona con un auxiliar y no con un químico farmacéutico, por lo que no puede dispensar todos los medicamentos. A ello se suma el hospital de baja complejidad de la localidad, que -según señaló- también enfrenta dificultades para contratar a este tipo de profesional. “El cuello de botella es cómo logramos incentivar que un químico farmacéutico se instale allá”, resumió, planteando que debe existir un esfuerzo regional para hacer más atractivo el traslado y la permanencia de estos profesionales en la zona.
Salud mental y estigma
El directivo vinculó este déficit con una de las principales brechas de la región: el acceso a medicamentos de salud mental. Relató que, en localidades pequeñas, la demanda muchas veces permanece oculta. “Es un pueblo tan pequeño, no es tan fácil que alguien con salud mental lo diga tan libremente, porque se entera el pueblo y uno queda estigmatizado”, comentó, en referencia a lo que le señalaron en Porvenir.
Frente a ello, valoró las acciones del Ministerio de Salud en materia de telepsiquiatría y telepsicología a través del Hospital Digital, que permiten conectar a especialistas con localidades apartadas. A su juicio, esta modalidad debe reforzarse, “porque efectivamente la necesidad es alta”.
Comercio electrónico
como alternativa
Como salida de mediano plazo para las zonas más aisladas, Castro apuntó al comercio electrónico de medicamentos, impulsado a partir del avance de la receta médica electrónica. El directivo reconoció que, por ahora, la venta en línea está limitada a los medicamentos sin receta, ya que la dispensación electrónica de fármacos recetados requiere cambios legales aún pendientes que el Ministerio deberá evaluar.
No obstante, planteó que para una región como Magallanes esta vía “tiene futuro”, considerando que en la mayoría de las localidades no resulta viable instalar una farmacia ni contratar un químico farmacéutico, dada la baja población. En esa línea, imaginó la posibilidad de que farmacias habilitadas despachen medicamentos mediante portales electrónicos y convenios con Correos de Chile para resolver la “última milla” y llegar a los lugares donde hoy no existe cobertura.
Castro enmarcó este desafío en una realidad estructural: de las más de 1.600 farmacias adheridas a la Ley Cenabast en el país, sólo nueve se ubican en la Región de Magallanes, y casi todas se concentran en Punta Arenas, con alguna presencia en Puerto Natales. “Aquí hemos llegado hasta cierto techo, porque necesitas una inversión y necesitas un químico farmacéutico”, advirtió, formulando un llamado a las farmacias no adheridas a sumarse a la ley para ampliar el acceso a medicamentos de menor precio.




