“No es posible mantener vigente el orden mundial del año 1945 en un mundo del 2026”
Una dura crítica al funcionamiento de Naciones Unidas marcó la primera intervención del Presidente José Antonio Kast ante la Asamblea General de la ONU, donde sostuvo que el organismo internacional “no ha estado a la altura de los desafíos de nuestros tiempos” y planteó la necesidad de modificar su estructura para adecuarla a la realidad mundial de 2026.
El Mandatario centró parte de su discurso en cuestionar la capacidad de Naciones Unidas para responder frente a los conflictos que actualmente afectan al mundo. “Aquí llego a lo más incómodo que vine a manifestar”, señaló Kast, antes de afirmar que el problema no se limita al liderazgo de la organización, sino también a su capacidad de acción.
“Naciones Unidas durante las últimas décadas y por distintos motivos no ha sido parte de la solución a estos problemas”, sostuvo.
Kast apuntó particularmente contra la estructura institucional heredada desde el término de la Segunda Guerra Mundial. “No es posible mantener vigente el orden mundial del año 1945 en un mundo del 2026”, afirmó, cuestionando una arquitectura que, a su juicio, “delibera en exceso y ejecuta con lentitud”.
En ese contexto, también criticó el funcionamiento del Consejo de Seguridad, señalando que su composición continúa reflejando el escenario político de 1945 y no la realidad internacional actual. A ello sumó reparos al crecimiento de la burocracia dentro de la organización, estableciendo un paralelo con problemas que, según planteó, también se presentan en los Estados.
Frente a este escenario, el Presidente propuso tres líneas de acción para Naciones Unidas. La primera consiste en reducir la burocracia y concentrar el presupuesto en aquellas situaciones “donde hay vidas en juego”. La segunda apunta a suspender las agendas que no considere prioritarias, con el objetivo de devolver el foco a aquellas materias que requieren una respuesta internacional. La tercera es impulsar una reforma del Consejo de Seguridad.
Kast enfatizó que esta modificación no debería limitarse a un gesto simbólico, sino que tendría que convertirse en una condición para recuperar la capacidad de que sus decisiones sean respetadas.
Pese a sus cuestionamientos, el Mandatario reivindicó el vínculo histórico de Chile con Naciones Unidas. “Chile firmó la Carta en San Francisco y no se ha ausentado de ninguna de sus causas”, afirmó, situando sus críticas en la necesidad de actualizar el funcionamiento del organismo y no en un alejamiento de Chile de la institución.




