Entre brujas, monstruos y dulces, Halloween se apoderó de Punta Arenas
Brujas, vampiros, esqueletos, fantasmas y toda clase de criaturas propias de la noche de brujas dieron vida a la celebración de Halloween en Punta Arenas. Aunque se trata de una festividad ajena a las tradiciones chilenas, su popularidad ha ido creciendo con los años y anoche fueron numerosas las familias magallánicas que se sumaron a esta costumbre, especialmente los más pequeños, quienes recorrieron distintos barrios en busca de golosinas al grito de «dulce o travesura».
La celebración tiene sus raíces en el antiguo festival celta de Samhain, una festividad que marcaba el término de las cosechas y el comienzo de la época más oscura del año. Según las antiguas creencias, durante esa noche el mundo de los vivos y el de los muertos podían encontrarse, dando origen a buena parte de la simbología que hoy caracteriza a Halloween. Con el paso de los siglos, estas tradiciones llegaron a Norteamérica y fueron adoptadas y transformadas en Estados Unidos, donde adquirieron buena parte de su formato actual, con disfraces, calabazas iluminadas, decoraciones tenebrosas y recorridos infantiles por los vecindarios.








