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Los franceses de Magallanes que  partieron a defender la Francia durante la Gran Guerra

Lunes 2 de Noviembre del 2026

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  • Entre los movilizados hubo comerciantes, empleados y voluntarios de la Pompe France. Una investigación de Mauricio Rosas Perrière permite reconstruir las historias de estos franceses y sus hijos vinculados a Punta Arenas.
  •  Cuatro murieron durante el conflicto, mientras que otros sobrevivieron y continuaron sus vidas a ambos lados del Atlántico. Sus nombres serán recordados en un homenaje que se realizará el próximo 11 de noviembre en la Plaza de la República Francesa.

 

Elia Simeone R.
[email protected]

 

Cuando en agosto de 1914 Francia decretó la movilización general de sus fuerzas armadas, el llamado llegó también hasta Punta Arenas. En esta ciudad, que a comienzos del siglo XX experimentaba un importante desarrollo comercial y portuario, residían franceses que habían cruzado el Atlántico en busca de nuevas oportunidades. Algunos habían formado familias, establecido negocios y participado activamente en las instituciones locales. También había hijos de inmigrantes que, pese a haber nacido en Chile, mantenían vínculos de nacionalidad y obligaciones militares con la tierra de sus antepasados.

La guerra modificó el destino de varios de ellos. Algunos abandonaron Magallanes para incorporarse al Ejército francés, mientras otros ya se encontraban en Europa cuando comenzó el conflicto. Sus trayectorias quedaron ligadas a uno de los acontecimientos más devastadores del siglo XX.

Entre quienes respondieron a la movilización hubo comerciantes, empleados, artesanos y voluntarios bomberiles. Varios habían pertenecido a la Quinta Compañía de Bomberos de Punta Arenas, la Pompe France, fundada en noviembre de 1906, institución que constituye uno de los principales testimonios de la presencia francesa en la historia regional.

Parte de estas historias ha sido recuperada por Mauricio Rosas Perrière, bombero honorario de dicha compañía, mediante una investigación que reúne antecedentes familiares, fichas militares francesas, registros de inmigración y archivos del Cuerpo de Bomberos.

Su trabajo permite identificar a hombres que combatieron en distintos escenarios de la Primera Guerra Mundial, desde territorio francés hasta el norte de África y Turquía. Algunos sobrevivieron y retomaron sus actividades civiles. Otros murieron durante el conflicto, dejando tras de sí familias y vínculos con una comunidad situada a miles de kilómetros de los frentes de batalla.

Aunque los documentos presentan algunas diferencias de fechas y circunstancias, las reseñas permiten reconocer tres nombres asociados a registros franceses de “Mort pour la France” (fallecidos por la patria): Joseph León Baylac, Horacio Bousquet y René Dubois.

Joseph Baylac, del Liceo de Hombres al Ejército francés

Joseph León Baylac Saurat nació en Toulouse, Francia, el 28 de septiembre de 1893. Era hijo de Jean Marie Baylac Miégeville, de profesión tipógrafo, y de Marie Mathilde Saurat Cés.

Su familia estuvo vinculada a la comunidad francesa establecida en Punta Arenas y su nombre aparece asociado a dos instituciones que marcaron la vida regional durante las primeras décadas del siglo XX: el Liceo de Hombres y la Pompe France.

Junto a su hermano Georges, Joseph figura entre los alumnos fundadores del Liceo de Hombres de Punta Arenas, donde cursó el primer año de Humanidades en 1905. Se trataba de una institución que comenzaba a ofrecer nuevas oportunidades educativas a los jóvenes de una ciudad en plena expansión.

En noviembre de 1906, cuando apenas tenía 13 años, ingresó como abanderado de la recién fundada Quinta Compañía de Bomberos. Tres años después pasó a desempeñarse como bombero activo, permaneciendo vinculado a la institución hasta 1912, cuando se encontraba fuera del país.

Durante la Primera Guerra Mundial prestó servicios en el Ejército francés. Los antecedentes reunidos por Mauricio Rosas lo vinculan al 14.º Regimiento de Infantería.

Su reseña biográfica señala que falleció el 17 de julio de 1918 en un hospital militar de Toulouse, como consecuencia de heridas sufridas durante el conflicto. Sin embargo, la reproducción de una ficha militar francesa incluida en la investigación presenta diferencias respecto de la fecha y las circunstancias del fallecimiento, aludiendo a una enfermedad contraída durante el servicio.

Esta discrepancia impide establecer con absoluta certeza esos detalles, aunque los antecedentes permiten situar su muerte en el contexto de la guerra en 1918 y vincularla con el servicio militar francés.

Joseph Baylac figura entre los hombres identificados por el investigador cuya muerte fue reconocida por Francia.

Horacio Bousquet, el magallánico que murió
en Turquía

Una de las historias más significativas es la de Horacio Bousquet King, nacido en Magallanes el 24 de mayo de 1891.

Era hijo del inmigrante francés Célestin Bousquet Pailhes y de Emily Maud King, de origen inglés. Pertenecía, por tanto, a una familia representativa de la diversidad de nacionalidades que caracterizaba a la sociedad regional de comienzos del siglo XX.

A diferencia de otros combatientes, Bousquet no había llegado desde Europa para establecerse en la Patagonia. Había nacido en territorio magallánico y desarrollado aquí sus primeros años de vida.

En junio de 1909 ingresó como bombero activo a la Pompe France, cuando era todavía muy joven. Posteriormente también integró la Primera Compañía de Bomberos de Punta Arenas.

Según la investigación de Mauricio Rosas, Bousquet al responder al llamado de movilización francesa fue destinado al 176.º Regimiento de Infantería, unidad que participó en las operaciones militares desarrolladas en la península de Galípoli, en el entonces Imperio otomano.

Aquella campaña, iniciada en 1915, buscaba abrir una vía estratégica hacia el mar Negro y terminó convirtiéndose en uno de los episodios más sangrientos de la guerra, con numerosas bajas entre las fuerzas aliadas y otomanas.

El 7 de agosto de 1915, Horacio Bousquet murió en combate en Seddülbahir, Turquía.

Tenía 24 años.

Su fallecimiento quedó registrado oficialmente bajo la mención Mort pour la France, reconocimiento otorgado por el Estado francés a quienes perdieron la vida en circunstancias relacionadas con el servicio a la nación.

René Dubois, otro hijo

de Punta Arenas

caído en Francia

René Simon Dubois también había nacido en Magallanes. Vino al mundo en Punta Arenas el 25 de junio de 1895 y era hijo de Alphonse Dubois, de nacionalidad francesa, y Cécile Neil.

A diferencia de otros protagonistas, los antecedentes familiares y personales reunidos sobre él son relativamente escasos. Sin embargo, la documentación militar permite establecer su participación en la Primera Guerra Mundial y las circunstancias generales de su muerte.

Dubois respondió a la movilización francesa y se incorporó al Ejército, donde alcanzó el grado de cabo del 50.º Regimiento de Infantería.

El 3 de octubre de 1915 murió en Saint-Hilaire-le-Grand, en la región francesa de Marne, a consecuencia de la acción enemiga.

Tenía apenas 20 años.

Su fallecimiento aparece registrado bajo la condición oficial de Mort pour la France, según consta en la ficha militar reproducida por Mauricio Rosas.

Junto con Horacio Bousquet, René Dubois representa a los jóvenes nacidos en Magallanes que perdieron la vida combatiendo por el país de origen de sus familias.

Ambos murieron durante 1915, en frentes muy distintos: uno en Turquía y otro en Francia. Tenían 24 y 20 años, respectivamente.

Sus historias constituyen quizás el testimonio más directo de cómo la Primera Guerra Mundial alcanzó también al extremo austral de Chile.

Fernand Chapotel,
otra muerte

durante el conflicto

La investigación identifica también a Fernand Maurice Chapotel Hombert, nacido en Francia en 1872 y establecido en Punta Arenas entre 1906 y 1908, donde desarrolló actividades comerciales y vinculadas a la tornería de maderas.

Fue integrante de la Primera Compañía de Bomberos y posteriormente uno de los fundadores de la Pompe France, donde desempeñó el cargo de teniente segundo.

Después de abandonar Magallanes residió en Argentina, antes de regresar a Francia hacia 1912.

Chapotel tenía experiencia militar previa y volvió a incorporarse al Ejército francés al comenzar la guerra, prestando servicios en artillería.

Falleció en París el 14 de julio de 1917, después de presentar problemas de salud durante su período militar.

A diferencia de los tres casos anteriores, los antecedentes disponibles no permiten establecer con certeza que su muerte haya recibido el reconocimiento oficial de Mort pour la France, ni determinar una relación directa con las operaciones de combate.

Los que sobrevivieron

y continuaron sus vidas

La movilización francesa también alcanzó a hombres que lograron sobrevivir al conflicto y, en algunos casos, retomaron sus actividades en Magallanes.

Uno de ellos fue Henri Baylac Carizey, nacido en Toulouse en 1883, quien trabajaba en el ámbito contable y había sido uno de los fundadores de la Pompe France. También perteneció a la Société Française de Secours Mutuels de Punta Arenas.

En septiembre de 1914 abandonó la ciudad a bordo del vapor correo Orissa para responder a la movilización. Sirvió en distintas unidades de infantería y artillería, alcanzando el grado de brigadier en 1918. Sobrevivió al conflicto y posteriormente se estableció en Francia.

Otro caso fue el de Henri Charles Louis Lorne Bernard, conocido como Enrique Lorne, nacido en Rancagua en 1888, hijo de padre francés y madre suiza.

Había ingresado a la Pompe France en 1906, donde desempeñó cargos de sargento y teniente. Durante la guerra participó en campañas desarrolladas en Francia, Túnez y Argelia. En septiembre de 1918 resultó herido en el brazo derecho. Sobrevivió y años después registraba residencia en París.

También respondió a la movilización Ferdinand Congues Duinidon, nacido en Burdeos en 1876. Había llegado a Chile en 1897 y posteriormente se vinculó con Punta Arenas, donde trabajó como curtidor y perteneció a la Pompe France.

Durante la guerra participó en las campañas francesas contra Alemania y recibió la Cruz de Guerra por su comportamiento en combate en abril de 1918.

Entre los sobrevivientes figura asimismo Alberto Luciano Margas Muñoz, nacido en Valparaíso en 1894, hijo de padre francés y madre chilena. Su familia se estableció en Punta Arenas, donde nacieron varios de sus hermanos.

Ingresó a la Pompe France siendo adolescente y posteriormente ocupó cargos de sargento. Durante el conflicto sirvió en unidades de infantería francesas, pero problemas de salud determinaron su regreso a Punta Arenas antes del término de la guerra. Continuó vinculado al voluntariado bomberil.

Una trayectoria especialmente destacada fue la de Joseph Arnold Henri Siégers Godot, nacido en Francia en 1885 y llegado a Chile hacia fines de 1913.

Durante la Primera Guerra Mundial resultó herido en junio de 1915 y fue distinguido con la Cruz de Guerra con estrella de bronce.

Después del conflicto desarrolló una prolongada trayectoria en el Cuerpo de Bomberos de Punta Arenas. Fue director de la Pompe France entre 1919 y 1932 y posteriormente encabezó la Primera Compañía durante una década.

Recibió diversas distinciones por sus años de servicio, entre ellas la Orden al Mérito Bernardo O’Higgins, otorgada por el Gobierno de Chile. Falleció en Santiago en 1952.

Su historia es representativa de aquellos franceses que, tras sobrevivir a la guerra, continuaron contribuyendo durante décadas a las instituciones de la comunidad que los había acogido.

Una memoria compartida

entre Francia y Magallanes

Los antecedentes recopilados por Mauricio Rosas también incluyen a Alban Ladouch Vargas, integrante de una familia de ascendencia francesa vinculada a la Pompe France. Sin embargo, su reseña sitúa su nacimiento hacia 1902 y documenta su ingreso a la compañía en 1922, sin acreditar participación en la Primera Guerra Mundial. Por ello, corresponde distinguir su trayectoria de la de los combatientes identificados.

La investigación presenta, además, algunas diferencias documentales. No todos los hombres mencionados partieron directamente desde Punta Arenas en 1914, pues varios ya habían abandonado la región cuando fueron movilizados. Tampoco todos los fallecimientos ocurridos durante el conflicto pueden ser clasificados bajo una misma condición militar.

Lo que une a estos protagonistas es su vinculación, por nacimiento, residencia o participación institucional, con la comunidad francesa establecida en Magallanes.

A comienzos del siglo XX, esta colectividad formaba parte activa del desarrollo regional. Sus integrantes participaban en el comercio, los oficios, las organizaciones de ayuda mutua y el voluntariado bomberil. Sin embargo, sus vínculos con Francia no desaparecieron al establecerse en Chile.

Cuando comenzó la guerra, algunos debieron abandonar la vida que habían construido en Sudamérica para incorporarse a las fuerzas armadas de su país de origen. Hubo quienes sobrevivieron y pudieron retomar sus actividades, mientras otros perdieron la vida en los campos de batalla o durante el servicio militar.

La investigación de Mauricio Rosas Perrière permite recuperar sus identidades y establecer una conexión entre la historia regional y un acontecimiento que transformó profundamente el mundo.

Estos nombres serán recordados el próximo 11 de noviembre, en la Plaza de la República Francesa de Punta Arenas, en una ceremonia impulsada por la representación regional del Souvenir Français, como parte de una iniciativa destinada a perpetuar su memoria mediante una placa conmemorativa.

Más allá de este reconocimiento, las trayectorias de Joseph Baylac, Horacio Bousquet, René Dubois y los demás hombres identificados permiten comprender que la Primera Guerra Mundial también tuvo protagonistas vinculados a Magallanes.

Algunos habían nacido en Francia y otros eran hijos de inmigrantes nacidos en Chile. Sus historias, marcadas por la partida, el combate, la supervivencia o la muerte, forman parte de un pasado regional que también se escribió lejos de sus fronteras.

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