Magellan Discoverer fue bautizado en su primera recalada en el muelle Prat
El crucero de expedición antártico Magellan Discoverer, de la empresa Antarctica 21, realizó este miércoles su primera recalada en el muelle Arturo Prat de Punta Arenas. Es el primer buque híbrido construido en Chile que llega a la ciudad, y su arribo marca un hito para la actividad portuaria y turística de Magallanes.
A su llegada, la nave fue saludada con el tradicional arco de agua. Este ritual se conoce formalmente como bautismo náutico o saludo con chorros de agua, a menudo realizado por remolcadores, y en el ámbito marítimo y de aviación se le denomina popularmente “arco de agua”. Se efectúa como homenaje de bienvenida cuando un barco recala por primera vez en un puerto o cuando se inaugura una nueva ruta marítima.
La gerente general de Antarctica 21, Verónica Peragallo, calificó la llegada como “un orgullo” para la compañía. “Es una embarcación construida plenamente en Chile, que hoy llega a nuestra región, al estrecho de Magallanes”, afirmó.
La nave, construida en los astilleros Asenav de Valdivia, fue recibida por el presidente del directorio de la Empresa Portuaria Austral, José Miguel Cruz Fleischmann; la directora Daniela Arecheta; y el gerente general, José Barría. Las autoridades entregaron un reconocimiento al capitán, Johnny Hansen, por esta primera visita y por la incorporación de tecnologías de propulsión híbrida que reducen el impacto ambiental.
Según detalló la ejecutiva, el buque demandó una inversión aproximada de US$90 millones, con 33 meses de construcción y un año y medio de diseño. “Ya llevamos casi cinco años para poder ver lo que estamos viendo hoy”, apuntó.
La nave puede navegar con propulsión eléctrica, diésel o una combinación de ambas, y cuenta con baterías que almacenan energía para la navegación. Esto implica menor consumo de combustible, menor huella de carbono y una navegación silenciosa, relevante para la fauna antártica.
En su primer viaje zarpará el 15 de diciembre desde Punta Arenas. Peragallo indicó que los pasajes parten en torno a los US$20.000 (equivalentes a 19.300.000 pesos chilenos) para una travesía de una semana y la capacidad está cerca del 95% vendida.
Impacto regional
Según un estudio de una consultora externa citado por Peragallo, el turismo antártico deja en la región cerca de US$250 millones por temporada, con efectos en proveedores y operadores portuarios.
Sobre la competencia con Ushuaia, sostuvo que Punta Arenas ofrece una alternativa distinta: los “aerocruceros”, que trasladan a los pasajeros por aire hasta la Antártica, donde abordan el buque.




