Necrológicas
Organizaciones coordinan acciones

Alertan que ataques de perros dañan la fauna y actividades económicas en isla Navarino

Por La Prensa Austral Jueves 5 de Noviembre del 2020

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La Ley de Tenencia Responsable no controla accionar en contra del ganado, la fauna y las personas.

Aumentar las fiscalizaciones y promover la educación en materia del cuidado de las mascotas, están proponiendo diversas organizaciones de Puerto Williams que se mantienen en alerta por los reiterados ataques de perros que dañan la fauna y la actividad económica de la ciudad.

Para abordar este tema con énfasis en las consecuencias y en la tenencia responsable de mascotas, es que durante los últimos meses los vecinos de Puerto Williams se han venido reuniendo con la agrupación El Baqueano, el Programa de Conservación Biocultural Subantártica de la Universidad de Magallanes, la Asociación Gremial de Empresarios Turísticos de Cabo de Hornos, la Cámara de Turismo de Cabo de Hornos, la Comunidad indígena Yaghan de Bahía Mejillones y Prodesal.

El presidente de la agrupación El Baqueano, Víctor Moreno, señaló que todos los años al inicio de la temporada de nacimiento de terneros se registran reiterados ataques de perros a vacunos, situación que habitualmente termina con la vida de los animales por las graves mordeduras. “En muchos casos se trata de perros con dueños, que deambulan libremente tanto en las calles de la ciudad, como en las áreas rurales”, advierte el dirigente.

GPS

Por su parte, la ingeniera en recursos renovables del Programa de Conservación Biocultural Subantártica de la Universidad de Magallanes, Lorena Saavedra, sostiene que se ha monitoreado a perros con collares con GPS que se alejan incluso hasta 28 kilómetros de sus hogares en una sola jornada, volviendo al otro día. Según el análisis, de 39 perros monitoreados sólo uno nunca salió del área urbana. Aunque la mayoría de las mascotas se quedó en promedio dentro de 300 metros de su hogar, tres de ellas realizaron excursiones de varios días, visitando praderas y bosques, alterando el entorno prístino que caracteriza a la zona.

Se advierte que los impactos de perros con libre movimiento en isla Navarino no solamente se limitan al ataque a terneros. Su presencia -agregan- ponen en peligro la vida silvestre que evolucionó sin depredadores terrestres nativos, como lo son el zorro o el puma, y por ello, no desarrolló estrategias de defensa.

En un estudio de 2009, publicado en la revista “Conservación Biológica”, se indica que un 10% de nidos depredados del pato quetru no-volador, endémico de la Patagonia, se debe al ataque de perros. “Estas aves nidifican en el suelo y ni siquiera pueden volar para escapar del nuevo depredador”, sostiene la autora del estudio, Elke Schüttler de la Universidad de Magallanes. 

Problema para
el turismo

“Existen registros fotográficos de perros entrando a Punta Gusano, denuncias de ataques de perros a ganado y personas, incluso videos en YouTube de turistas espantados de la presencia de perros asilvestrados que encuentran en sus trekkings, pero lamentablemente seguimos en lo mismo año tras año”, advierte David Alday, de la comunidad Yaghan.

A tres años desde la puesta en vigencia de la “Ley Cholito” y a uno desde la resolución de la Ordenanza sobre Animales y Tenencia Responsable de Mascotas de la comuna de Cabo de Hornos, los ataques de perros no se han detenido. “Y aunque la municipalidad ha realizado algunas acciones como chipeo y esterilizaciones, sólo han efectuado dos jornadas de fiscalización desde el 4 de septiembre del año pasado, cuando la ordenanza se puso en marcha, esto no es suficiente. Lo que necesitamos son fiscalizaciones con ganas”, añadió el dirigente.

Por su parte el presidente de la Cámara de Turismo de Cabo de Hornos, Maurice van de Maele, señala que el futuro sustentable de la provincia depende de cómo cuidamos nuestro patrimonio, incluyendo la forma en que se trata a las mascotas y la manera en que se ofrece este lugar a los visitantes.

El representante gremial agrega que “algunos turistas que llegan en cruceros no desean desembarcar en la ciudad porque existe el temor de encontrarse con perros sueltos y que éstos puedan atacarlos”. Por ello, plantea como urgente que tanto autoridades como pobladores trabajen en conjunto para proteger el valioso entorno cultural y natural que sustenta la vida en Puerto Williams.