Necrológicas

Arturo Díaz y su radiografía a la realidad local: “Al alcalde muchas veces le cuesta sacarse los lentes politiqueros a favor de lo que es mejor para la comuna”

Por La Prensa Austral Domingo 13 de Diciembre del 2020

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Arturo Díaz Valderrama hace una pausa, un instante de reflexión o un contar hasta 10 antes de poner sus cartas sobre la mesa. Su personalidad, para muchos fría y calculadora, parece contrastar con el vértigo diario en su labor como enfermero del Samu. Sin embargo, el punto en común es la seguridad, el mantener los ojos bien abiertos, como si cada segundo fuera parte de una decisión en un viaje de difícil retorno.

Con él no hay concesiones, sus cercanos dicen que “o lo quieres o lo odias, sin término medio”. Es que el hombre va de frente y no cae en el deporte marca registrada del Chile que parece estarse dejando atrás, ese de disparar de chincol a jote, sin nombres ni argumentos, y luego esconder la cabeza como el avestruz.

Díaz raya la cancha de entrada, dejando en claro que quiere alejarse de los estereotipos de los políticos tradicionales, de esos que -asegura- tanto mal le han hecho al servicio público con su actuar, sus palabras y decisiones. “Por eso, cuando me preguntan qué me motiva para ser candidato a alcalde comienzo diciendo que no tengo una respuesta de político tradicional, porque no tengo un deseo personal o una obsesión por ostentar un cargo”.

Inmediatamente agrega: “Han sido diferentes circunstancias las que me han llevado a este lugar, un camino a ratos muy lleno de esperanza por el fuerte apoyo que siento, y que es muy importante, pero a veces también muy incómodo. Pero se sobrelleva con la experiencia de los años que tengo recorriendo las calles en el Samu, a lo aprendido en este periodo como concejal y al liderazgo desde el Frente Amplio”.

– Vamos al municipio. ¿Cuál considera usted es hoy el principal tema al debe de la gestión municipal?

– “Mencionaría dos: el pésimo manejo de la Corporación Municipal, que ha profundizado la crisis en salud y educación, y la desigualdad en la inversión de recursos. Por ejemplo, en la villa Alfredo Lorca no hay una plaza de niños, pero en el centro se llena de monumentos costosos. También es impresentable que la junta de vecinos Goleta Ancud, por ejemplo, tenga problemas básicos de acceso, que no son caros de arreglar, sólo porque están en una parte de la ciudad que para el alcalde no es prioritaria”.

– Habló de la Corporación Municipal. ¿Cómo enfrentaría, siendo alcalde, este problema conocido por todos?

– “Primero, tratando de entender un modelo de gestión que, de verdad, no se entiende. Aquí hay una institución privada que funciona con dinero público para administrar cuestiones tan básicas como la educación y la salud. Sin embargo, por años la Municipalidad ha tenido un rol de evadir los muchos problemas de la Corporación diciendo que no son de su competencia directa. Eso ha llevado a la deuda que se arrastra con las y los trabajadores, algo que resulta impresentable porque deja en evidencia la precariedad y la falta de estabilidad laboral. Pero, la administración permite que año a año se siga tolerando esto. Por eso, para mí sería prioridad hacer cambios mayores en este tema y empezaría por una auditoría externa, como han hecho las municipalidades de Recoleta, con Daniel Jadue, y de Valparaíso, con Jorge Sharp”.

– ¿ Y cuál sería su primera medida o gestión que le gustaría impulsar llegando a la jefatura municipal?

– “Primero, la auditoría externa para tener claridad de la magnitud del desorden financiero en la Corporación. Una vez que eso concluya, elaborar planes de corto y mediano plazo junto a las comunidades de educación y salud. Específicamente en educación se hace necesario respetar leyes como la de titularidad y extensión horaria que ha sido negada por esta administración a profesores que han tenido que acudir a la Inspección del Trabajo. Lamentablemente, es necesario señalar que la Corporación ha preferido pagar multas que acatar las normativas vigentes. También se debe cumplir con la estabilidad laboral de los profesores que están a contrata. Hay que abordar la deuda que tenemos en salud con los vecinos del sector sur de la ciudad, aumentando la cobertura de urgencias. Hay que crear una oficina a cargo de implementar servicios básicos para los sectores periféricos de la ciudad, que han sido totalmente abandonados por esta administración. Y también hay una deuda con la cultura, que requiere de espacios como los centros municipales, pero abiertos a todo tipo de expresiones artísticas. Además, se requiere impulsar la protección del medioambiente en toda la ciudad”.

Con los pies en la calle

– Si tuviera que ponerle un eslogan a su gestión como futuro alcalde, ¿cuál sería y por qué?

– “Sería ‘Con los pies en la calle’. Eso recoge muy bien el camino que me llevó al Concejo Municipal y lo que quisiera seguir haciendo. Yo me formé políticamente en la lucha contra la dictadura y conocí en profundidad a Punta Arenas y su gente en todos estos años de funcionario público de la salud. Ahora, quiero ser un alcalde con los pies en la calle, comprometido con la ciudadanía, no con los poderosos o los proyectos personalistas”.

– Más allá de haber sido alcaldes, ¿qué le dicen los nombres de Boccazzi, Mimica y Radonich?

– “Tengo un gran respeto por la figura de Vladimiro, aunque tengo críticas sobre su gestión como alcalde. Es un tremendo comunicador y un gran aporte en la región. Con Emilio Boccazzi la verdad es que discrepo de su forma de hacer política, con prácticas que tratan a los vecinos como clientes en vez de ciudadanos y una gestión llena de irregularidades. Y con Claudio Radonich, hemos tenido una buena relación; creo que cada uno sabe entender las diferencias que tiene con el otro y yo he trabajado lealmente por la municipalidad, aportando con lo que puedo y expresando mis puntos de vista con respeto. Pero representamos proyectos distintos de ciudad”. 

– Justamente, ¿cómo evalúa la gestión del alcalde Radonich?

– “Ha sido lento para reaccionar a la pandemia y le ha costado incorporar ideas que no vienen de su lado. Me acuerdo, por ejemplo, de la propuesta que hice de incorporar a los buses escolares para apoyar temas logísticos de la municipalidad, o a incluir estudiantes técnicos de salud en los equipos de trazabilidad. La primera medida fue importante en generación de empleos y acelerar procesos, y la segunda al ser implementada por la seremi de Salud significó una mejora importante en la trazabilidad. Yo creo que al alcalde muchas veces le cuesta sacarse los lentes politiqueros en favor de lo que es mejor para la comuna, y eso ha costado caro en el desafío más grande que tenemos hoy como ciudad: controlar la pandemia y devolver el empleo a nuestros vecinos”.

– De no ser candidato a alcalde, ¿le gustaría otro periodo como concejal?

– “La verdad estoy muy contento en mi puesto como concejal, ha sido un honor y creo que es un rol fundamental en el municipio. Pero sentimos que es importante empujar un proyecto de cambio en Punta Arenas y reemplazar a la actual administración, que ha mostrado que no es capaz de enfrentar los problemas de nuestra ciudad. La derecha hoy no tiene la mayoría ciudadana y el único camino que tiene para seguir en el poder es que la oposición vaya dividida, que pesen más los proyectos personalistas y los cálculos mezquinos por sobre las necesidades de los vecinos. Si la pregunta es si me sentiría mal o degradado si vuelvo a competir como concejal, para nada. Estoy muy orgulloso de la pega que hemos hecho”.

– Y más a futuro, ¿ve a Arturo Díaz instalado en un cargo de gobierno o en el Congreso?

– “Con la mano en el corazón, me parece muy difícil considerarlo. Mi vida y mi familia están en Punta Arenas, es la ciudad que amo. Y siempre he sido más de estar en terreno que en una oficina”.