Necrológicas

La noticia perdió a uno de sus bastiones en Natales: Alfredo Fernández Gallardo

Por La Prensa Austral Lunes 29 de Marzo del 2021

Compartir esta noticia
181
Visitas

Como tantos comunicadores, podía decir que su pasión era escribir, su único norte la noticia, su intención informar y contar historias. Pero, para Alfredo Fernández Gallardo su amor eterno era la radio.

Lo anterior no debe llevar a equívoco, porque aunque reconocía que los tiempos habían cambiado, el hombre de la noticia de Ultima Esperanza se había preocupado de estar acorde a los nuevos tiempos. “Cuesta esto de las redes sociales, el celular y el computador, más para uno que está acostumbrado a la grabadora, el papel y el lápiz”, confesaba con su particular sonrisa, que hacía cuestionar si realmente hablaba en serio. Se fue, se marchó en búsqueda de la noticia eterna. Tenía 74 años y pese a la fragilidad de su salud se mantenía activo, siempre alerta y atento a la información, señalaba, reiterando algo sabido por todos: “Mejor que nadie conozco Ultima Esperanza y lo que pasa en Puerto Natales”.

Y claro, el hombre era una enciclopedia provincial. Con una capacidad mental digna de sana envidia, Fernández era capaz de recordar nombres, sucesos y fechas a prueba de fallos. En su “disco duro” atesoraba momentos históricos de la tierra que lo recibió hace décadas (desde Osorno), de los cuales fue testigo privilegiado gracias a su labor reporteril.

En La Prensa Austral

Fue en los ‘80 cuando se puso “la camiseta” de La Prensa Austral. Se convirtió en el corresponsal de este medio escrito y de la mano de su amigo Manuel Suárez Arce fueron los impulsores del suplemento El Natalino. El desafío era grande, ir tras la noticia, escribirla y enviarla sagradamente (en bus) todas las semanas en papel y sobre. A veces era una tarea contra el tiempo, a la cual se sumaría el reportero gráfico Luis Carabantes (también fallecido), con el teléfono fijo como único aliado para las correcciones y la información de última hora. Con el correr de los años vendría el disquete y luego el cambio que significó la irrupción de las redes sociales. Alfredo Fernández seguiría ahí, “al pie del cañón”.

Los nuevos tiempos lo llevarían al diario electrónico, a su trabajo de comunicador en la Municipalidad de Torres del Payne y a la corresponsalía en canales de la televisión regional, pero a mantenerse conectado siempre con aquel viejo amor que era la radio. Y por supuesto, con su también amante eterno: el diario, con el cual se mostraba siempre llano a colaborar.

Tras su partida, en Punta Arenas (será trasladado a Natales), quedará en el recuerdo de muchos la estampa de este pequeño gran hombre en las calles de Puerto Natales, su sonrisa amable, su mirada ladina y la pregunta que muchas veces rompía los esquemas. Pero, por sobre todo, la calidad humana que reconfortaba a quienes lo conocieron y el consejo del “viejo sabio” que se sabe gato ‘e campo.

Fernández deja historias, 4 hijos profesionales, y “ríos de tinta” como dicen en el periodismo. Y un amor y entrega por el trabajo que en estos nuevos tiempos de los cuales alcanzó a ser parte, sigue siendo un fuego sagrado que hoy más que nunca cuesta encontrar.