Necrológicas
  • Ana María Toledo Pincheira
  • Javier Almonacid Oyarzo
  • Humberto Espinoza Berger
  • María Angélica Andrade Lorca
  • Florangel Alvarez Quezada

Dos equipos de robótica participaron en edición virtual de la First Lego League

Por La Prensa Austral Jueves 22 de Abril del 2021

Compartir esta noticia
457
Visitas

Competencia se pospuso el año pasado producto de la pandemia

“Futuros constructores”, representantes de Wintek Robotic y el conjunto de la Escuela Padre Alberto Hurtado se conectaron para mostrar los avances de sus proyectos, que a pesar de las dificultades, pudieron desarrollar desde el año pasado

El crecimiento e interés que había entre los estudiantes magallánicos por la robótica y que iba a tener a Punta Arenas como sede de la fase final nacional de la First Lego League, tuvo un abrupto estancamiento, producto de la pandemia. Un obstáculo como los que afrontan las construcciones que los chicos crean para sus competencias, lo que sin embargo, nunca los detiene en sus afanes. Tras la lógica readaptación a un nuevo sistema, los estudiantes siguieron construyendo, armando, ideando circuitos y poniendo en práctica ideas. Lo único que cambiaba era el formato y, en vez de juntarse para trabajar, hacían videollamadas.

Lo que más cambió fue que no había competencias, las mismas que reunían a cientos de escolares en torno a los desafíos con que los robots debía lidiar. Hasta que finalmente, pudieron volver a poner a prueba sus habilidades, aunque adaptándose a la contingencia. Así comenzó a desarrollarse la etapa nacional de la First Lego League, en que dos equipos de Punta Arenas presentaron sus proyectos.

Por un lado, los “Futuros Constructores”, conformado por los estudiantes de primero básico del Colegio Británico, Felipe Villarroel y Santiago Arteaga, ambos representantes de Wintek Robotic y guiados por la profesora Marta Vega. A ellos se sumó el equipo de la Escuela Padre Alberto Hurtado, que bajo la dirección de Ingrid Mancilla, estuvo conformado por Cristián Ramírez Díaz, Dayra Barrientos Contreras y Didier Gutiérrez Soto.

El desafío de ellos fue exponer su trabajo ante un jurado nacional, dependiendo del área y la temática. Para ello, no debían tener apoyo de sus profesores y tenían que exponer sus ideas, las maquetas, de qué manera programaron sus robots para solucionar los problemas planteados, y donde participaron una decena de equipos, aunque, por la contingencia y sus dificultades, no tuvo carácter competitivo para la categoría menor.

Wintek Robotic es el socio regional de la competencia, por lo que en sus dependencias se realizó la jornada, con los equipos separados, cada uno en su propia sala y cumpliendo las demás disposiciones sanitarias. “Por quinto año Wintek Robotic es socio regional de la First Lego League, que es una competencia escolar de robótica. La fase en la que nos encontramos ahora corresponde a la final de 2020, la que obviamente no se pudo realizar. De hecho, en 2019, como equipo clasificamos a la final de Chile, que también se suspendió y que iba a realizarse en Temuco, en diciembre primero y que por las movilizaciones sociales se pospuso para marzo, cuando llegó la pandemia”, resumió Francisco Ri quelme, gerente comercial de Wintek Robotic.

Sin embargo, aseguró que la escuela Wintek Robotic no cerró la posibilidad a los chicos y sus profesores, “y junto a ellos ideamos la forma en que pudieran trabajar de forma remota y cuando llegamos a Fase 3 se pudo armar de manera presencial, manteniendo todos los resguardos. Eso les permitió trabajar en su maqueta, porque a pesar de que gran parte es online, hay una parte de sociabilidad, trabajo en equipo, donde sí o sí tienen que juntarse para armar una maqueta, donde ellos reflejan su proyecto contextualizado al nivel de ellos, niños de 6 a 10 años, pero que desarrollen ideas para solucionar problemas, de acuerdo al tema que va cambiando cada año y que en esta ocasión trataba sobre deportes. Facilitamos los espacios para los dos equipos, para contribuir con el desarrollo de la robótica educativa en la región, sin importar si los equipos pertenecen o no, a Wintek. En el caso de la Escuela Padre Hurtado, su colegio estaba cerrado y era imposible que pudieran presentarse con su equipo, entonces, para no perder su trabajo de cuatro-cinco meses porque las condiciones no están dadas, les abrimos las puertas, facilitamos el espacio, el Internet, sin ningún lucro”, destacó.

El próximo año esperan retomar la actividad normal de la robótica en Magallanes, aunque en Wintek Robotic lamentan que la pandemia les haya quitado la posibilidad de organizar la final de Chile, programada para el año pasado en diciembre, donde esperaban juntar 450 estudiantes de todo Chile que venían a buscar los seis cupos al Mundial, que también fue suspendido. “Esperamos, con el apoyo de las empresas que ya estaban comprometidas, poder retomarlo y que sería un hito histórico”, apuntó.

La competencia que involucraba a los niños más pequeños era de carácter formativo, mientras que los equipos mayores, se concentraron en sus estudios, a la espera de retomar en algún momento los torneos de robótica.

“Comenzamos en octubre del año pasado hasta diciembre y retomamos en marzo. Esta es una presentación de los desafíos que se entregaron a cada equipo, que es cómo desarrollar la actividad física, ya sea de manera inclusiva, innovadora y abordando la temática del Covid-19. En principio todo fue online, ellos construían desde sus casas, nos conectábamos una vez a la semana, y en marzo, en una primera instancia nos reuníamos en mi casa y en Fase 3, en la escuela de robótica, para implementar el proyecto, armado de la maqueta final. Tras la presentación, contaron lo que construyeron y cómo trabajaron”, explicó la profesora de Wintek Robotic, Marta Vega.

En tanto, el equipo de la Escuela Padre Alberto Hurtado, crearon un circuito con ejercicios para personas con algún grado de discapacidad, implementado con zonas de sanitización, además de desafíos particulares y juegos. “Una de las dificultades que se presentó al momento de empezar a trabajar fue el tema de la pandemia y ni poder reunirse, pero cuando se pudo volver a clases, se nos autorizó para estar en la escuela y ahí pudimos avanzar, porque el tema de conexión a Internet, para algunos, fue complicado”, reconoció la profesora Ingrid Mancilla.