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Buen provecho Otoño-Invernal

Por Alfredo Soto Jueves 6 de Mayo del 2021

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Una de las curiosidades experimentadas en mis viajes a la Antártica tiene que ver con la alimentación con la que he sido amablemente atendido y deleitado en diferentes Bases activas y de verano como así también en las unidades y embarcaciones con las que tuve la oportunidad de trasladarme en la Península Antártica. Era muy curioso viajar a latitudes acordes a sistemas polares, predominantemente a pesar de estar en verano todo el entorno obviamente con características del frío permanente y el menú era por lo general platos que por lo demás deliciosos todos con características de comida “nortina”, cazuelas, sopas reponedoras, embutidos, frutas exóticas, cereales y legumbres y que en cierta medida se contrapone al pensar que mientras más al sur voy a través de las comidas, viajo a una cultura culinaria de más al norte.

Es correcto que en la participación en un viaje a la Antártica al igual que nos preparamos con vestuarios adecuados para combatir las bajas temperaturas, nuestro cuerpo debe adecuarse a las temperaturas más bajas y a la falta de sol en nuestra piel. Nuestro organismo precisa fundamentalmente de un aumento y mayor aporte calórico lo que se traduce en necesidades energéticas que cambian y demandan así como la manera de elegir las vestimentas más acordes con el medio.

Por lo general los meses más adecuados para viajar a la Antártica tanto para las actividades propias de operaciones logísticas y de abastecimiento como aquellas de índole científicas y de investigación es en el “verano antártico” meses en que los surtidores de alimentos se acopian con “alimentos de temporada” lo que a veces se traduce en dificultades estar comprando alimentos de temporada invernal justamente en verano.

El trabajo que deben hacer los especialistas en nutrición lo tienen claro y las recomendaciones son de tener reservas en cantidades apropiadas y que estén al servicio de las necesidades del personal que labora en la Antártica.

Hoy día los medios logísticos y la tecnología van acorde a los tiempos y aun así a pesar de la escasa conectividad se las arreglan para permitir el acopio en las Bases Antárticas para que tengan en sus bodegas un buen cargamento de alimentación vital para el invierno. Recordemos que durante el “Verano Austral” en latitudes polares, es un “invierno relativamente cálido” y que en los meses más adentro del año realmente las temperaturas bajan y sobre todo la actividad de las dotaciones disminuyen, guardando ciertas proporciones de no exponerse a verdaderos vendavales que no hay ser vivo que lo soporte, de ahí que toda su comarca de fauna se despliega a latitudes más cálidas para favorecer su supervivencia.

Por lo tanto en estos periodos y no sólo en la Antártica sino en nuestras comunidades subantárticas debemos aumentar nuestras cargas alimentarias altas en calorías, esto nos sirve para ir acumulando reservas de energías, es una realidad que las temperaturas bajan y nuestro organismo requiere de mayores calorías para mantener el calor corporal y evitar enfermedades típicas.

Hoy en día más que nunca precisamos de cuidar nuestra alimentación con este frío otoñal que nos envuelve ante los embates de la pandemia, a pesar de que vivimos en una crisis de muchas carencias económicas, una de las inversiones para atajar las posibles enfermedades de la temporada invernal es concentrarnos en alimentarnos de manera sana y acorde con los requerimientos energéticos, junto a unos cuantos minutos diarios de ejercicios y estaremos evitando de seguro en caer en gastos innecesarios de remedios y visitas médicas. Por lo tanto “Háganse de valor ollas y sartenes” que tendrán un trabajo exclusivo para sustentar a nuestra población. Que se hagan recurrentes los porotos y lentejas, los arroces y garbanzos, los chorizos y longanizas con sus lípidos potentes, las frutas y verduras con su adorno vital de minerales y sales. No hay mejor delicia en estos tiempos fríos que un buen caldo de pollo o de hueso, con algunos pastitos milagrosos y su buen huevo batido…. ¡Buen Provecho!