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Que esta vez jueguen (juguemos) bien y ganemos los chilenos

Por Emilio Boccazzi Campos Lunes 5 de Julio del 2021

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En estos momentos en que todo Chile está pendiente de la instalación de la Convención Constituyente, y pasadas casi dos horas, para que se inicie el funcionamiento de esta, se ha comenzado a instalar la preocupación y desazón de muchos chilenos de que la instancia no llegue a estar a la altura de las circunstancias. Cuanto hemos esperado, para que los gladiadores que están en el hemiciclo, no la tiren al “corner” ni se distraigan con una pifia de la galería. Todos tienen que colaborar. La calle y el gobierno.

Esta semana que pasó, en el ámbito futbolístico, “jugamos como nunca y perdimos como siempre”, dijo genialmente un amigo. Quizás las manos exógenas de los que dirigen este hermoso y “mafioseado” deporte, hizo que con sistemáticas omisiones de la instancia arbitral no pudiéramos pasar esa barrera que era vencer a los “regalonsinhos” de la Conmebol. Nos faltan varios triunfos para que algún día, esas omisiones no se nos apliquen y, gane el que haya hecho más mérito. Quizás para cuando tengamos otra nueva Constitución, le podamos ganar a Brasil en su casa y jugando bien y sin mano negra.

Ahora debo agregar que ganaremos en el fútbol, cuando como país, le demos importancia al deporte, creamos en él, invirtamos tiempo, energía y recursos para que el deporte y la vida saludable sea una inversión y no un gasto, y cuando se entienda que el deporte ( y el Arte ) sean una Escuela de Vida. Cuando ganemos, será entonces, por qué hemos hecho sistemáticamente lo que corresponde y no estemos aferrados a una generación excepcional (en lo futbolístico) sino que estemos confiados de que tenemos los resultados, pues apostamos de verdad como una Escuela de Formación Cívica.

En lo constituyente, la desconfianza y el miedo, los rencores y las rabias, deben dar lugar al diálogo, a la deliberación, a la persuasión, al encuentro. Chile necesita que los convencionales jueguen su partido. Sin abstraerse del ruido ambiente, este no debiera apartarlos del principal objetivo que esperan los chilenos.

No se aceptará que los convencionales se excusen en el pasto largo, en la mala iluminación del estadio, ni que el rival los distrajo. Ni siquiera que la Fifa no nos quiere. El resultado al que deben llegar, no acepta expulsados, y debe cumplirse el partido en sus 90 minutos. Puede haber alargue. Pero el resultado que esperan los chilenos debe ser el triunfo.

No hay victorias morales en esta instancia, y eso será responsabilidad de los 155 constituyentes. La temática de descentralizar Chile debe ser prioridad, pues es uno de los grandes cánceres que tiene este país. Hay muchos otros, pero es el que más nos afecta. Digo a los que decidimos hacer nuestra vida en este rincón de Chile y en todas las regiones.

También hay otras temáticas, como el uso y propiedad de los recursos naturales, comenzando por el recurso Agua. También se tendrá que considerar los recursos minerales. Su posible (y deseable) nacionalización. En especial los recursos del futuro. El litio entre otros. También el rol del Estado en materia de industrializar el país en base a los recursos naturales que posee. Efectuar lo que los “expertos” llaman “encadenamiento productivo”. Para ello, el Estado debe tener la posibilidad de salir de su rol subsidiario y entrar en una fase activa, tal como ocurrió a fines de los años 40 y 50 del siglo pasado, con el surgimiento de la Corfo, de la Enap o de la Cap sólo por poner algunos ejemplos. Salir de la especulación financiera y del “negocio de pasada” es parte de lo que los chilenos, debemos comenzar a hacer.

En el fútbol como en la política del país, no se puede estar esperando el “zapallazo” o el destello individual, sino que se debe invertir en el deporte y educar al pueblo en lo cívico, en la discusión, en los argumentos y en la justa representación, “sin que nadie se lleve la pelota para la casa”.