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Bolsonaro pierde apoyo entre el mundo evangélico: “Su mensaje no es el de Jesús”

Por Agencias Lunes 2 de Agosto del 2021

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Jair Bolsonaro ya no es tan santo de la devoción de los evangélicos brasileños, cada vez más divididos en relación al Presidente derechista por quien votaron masivamente en 2018. “El mensaje de Bolsonaro no es el mensaje de Jesús”, dice a la AFP el pastor, historiador y cantante gospel Kléber Lucas.

Después de meses de oficios en línea debido a la pandemia, Lucas volvió a realizar cultos presenciales en la Iglesia Baptista Soul de Río Janeiro. Con mascarillas, los fieles llevan las manos al cielo y acompañan con sus palmas las canciones de este pastor, ganador de dos Grammy latinos.

El mensaje de Jesús es “justicia para todos, una mesa compartida, respeto a las diferencias, a las opiniones. Y no el fundamentalismo” que, a su juicio, pregona el Presidente de Brasil.

“Hablando con líderes que tenían grandes expectativas en ese discurso de moral cristiana, de reivindicación de los derechos de la familia evangélica, percibí que muchos se arrepintieron de haberlo votado”, sostiene.

Según una encuesta del instituto Ipec publicada a fines de junio, el 59% de los evangélicos dice “no confiar” en el Mandatario.

En el último censo demográfico, de 2010, el 22,2% de los brasileños se declararon evangélicos, pero encuestas recientes sugieren que actualmente son un 30%, adscritos a iglesias protestantes tradicionales o a movimientos neopentecostales. Bolsonaro es católico, pero su esposa Michelle es evangélica y él fue bautizado simbólicamente en el río Jordán por un pastor en 2016.

Algunos pastores votaron por Bolsonaro para impedir la victoria de la izquierda y no tienen reparos en criticarlo.

“En 2018 voté por Bolsonaro, no por adhesión, sino para que el Partido de los Trabajadores (PT) no volviera al poder”, afirma César Carvalho, pastor de la Comunidad Cristiana Nuevo Día, de Río de Janeiro.

“Me molesta la forma en que (Bolsonaro) usa la religión para captar fieles y votos con una agenda de costumbres. Es algo caricaturesco”, expresa.

Emol